miércoles, 7 de mayo de 2008
lLA IGLESIA Y LA RENOVACION
Profesor: Rafael Pola Baca
Alumno: Carlos Monjaras Mirón
Tarea: Resumen del libro la iglesia el cuerpo de Cristo hoy
CAPITULO 13 LA IGLESIA Y LA RENOVACIÓN
En nuestros días la iglesia padece un cautiverio babilónico… No es que esté reprimida por un emperador pagano o alguna jerarquía religiosa corrupta, sino que está dominada por los valores de una cultura totalmente secularizada.
La iglesia siempre necesita renovación. Alentada por la esperanza, purificada por las pruebas y fortalecida por el amor. avanza hacia el día en que será presentada a Cristo sin “Mancha ni arruga” (Efesios 5:27)
Los cristianos somos peregrinos que vivimos con la expectativa de llegar a nuestro hogar celestial, pero aún no vivimos en ese lugar. Algún día se perfeccionará a la iglesia y será gloriosa y santa y sin mancha.
El dominio y reino de Cristo no son de este mundo; es decir, no han de conformarse a lo que el mundo llama éxito. Si buscamos la renovación siguiendo el modelo de la administración de empresas en vez de cimentarla en la verdad, entonces se glorifica el consumismo que corrompe a la comunidad de fe en su esencia.
El menoscabo de las Escrituras en una sociedad terapéutica
En la psique moderna, el ensimismamiento ocupa el lugar que antes tenía la confianza en la fe. Es probable que al entrar al s. XXI la vitalidad de los evangélicos dependa de la forma en que describen su misión e implementan su testimonio. Es obvio que ser evangélico es creer en el evangelio de Jesucristo, el unigénito Hijo de Dios y el único Salvador del mundo.
Sin embargo, el término evangélico se ha vuelto bastante ambiguo. Se ocupa como término general para describir a la gente de diferentes líneas, tanto denominacionales como no denominacionales.
Al aceptar las normas de la clase media ¿han diluido el evangelio al grado que ya no tiene poder para convencer y compartir?
En el s. XX vimos un dramático aumento en la importancia de las ciencias sociales. Las así llamadas “ciencias suaves”, ayudan a explicar el comportamiento humano, las relaciones interpersonales, los grupos sociales, la economía, la cultura y la política. Pero en la actualidad, la que predomina es la sicología.
Gradualmente se ha ido desplazando la teología como base para establecer los valores humanos. El cientifismo –depender de la ciencia para dar sentido a las cosas- se ha convertido en el dios de nuestra época. La sicología, una de esas ciencias, es la que determina el comportamiento e importancia del ser humano.
La palabra de Dios edifica congregaciones saludables cuando es bien comprendida, enseñada y vivida. El evangelicalismo, que proclama ser el representante de la fe histórica que brota de la cruz y la tumba vacías, da testimonio del poder de la gracia de Dios y es una defensa contra los que se desvían del verdadero evangelio.
Pérdida de unidad
La iglesia debe considerarse la comunidad de los santos. Todo aquel que es miembro de la iglesia también lo es del cuerpo, y por ende, debe compartir con los que pertenecen al mismo cuerpo. Tristemente, hoy en día la unidad de la iglesia se ha roto y necesita renovarse. Nunca se ha cumplido cabalmente la oración del Señor: “Para que sean uno”Juan17:11.
La unidad cristiana no es un lujo ni un elemento electivo de la fe. Es una necesidad, la piedra angular de la verdad cristiana y señal de la iglesia verdadera. La tarea de los evangélicos es manifestar las creencias que tienen en común y no participar del espíritu divisivo.
Existen dos niveles de unidad, uno local y otro universal o global. Dentro de cada congregación deben fortalecerse los vínculos de la unidad. Más allá de la asamblea, la iglesia que representa a todos los creyentes y la que ha sido esparcida deben considerarse como una y la misma.
Las Escrituras no nos permiten tener una vida dividida, aparentando verdadera unidad cristiana en la comunión de los santos, pero viviendo en desunión al nivel de la iglesia local.
El mensaje y la apologética se han debilitado
La desconfianza en el pensamiento racional y la crisis tocante a la verdad han causado serios problemas sociales.
En nuestro compromiso con la fe bíblica tenemos que preocuparnos por cualquier dilución de las enseñanzas esenciales y por cualquier apariencia de falsa doctrina
Si se trata al evangelio como un producto más que hay que vender, entonces, invariablemente, se diluye la fe.
La iglesia renovada tendrá en alta estima la erudición vital y reflexiva de los defensores de la fe. También valorará la educación de los ministros del evangelio, con el fin de que puedan definir y defender la verdad, guardar la pureza de los elementos confesionales de la iglesia y practicar el discernimiento crítico dentro de la más amplia cultura de la sociedad. Involucrando a los creyentes en el servicio significativo para los demás. También para que apoyen a la propagación del evangelio confrontando el corazón y la mente de la cultura con el mensaje bíblico de la cruz.
Confianza en la capacidad más que en el carácter
Cuando los evangélicos prefieren la capacidad sobre el carácter el faro moral está en serio peligro de ser llevado mar adentro por la marea.
Pérdida de reverencia en la adoración
La búsqueda de significancia, placer personal y autorrealización ha conducido a numerosos excesos. Una de esas consecuencias es que ahora la gente espera que las iglesias las entretengan. Pero al abandonar el concepto del Dios excelso el alma queda vacía.
No llamamos a realizar una adoración irrelevante y aburrida, ni a elevar una liturgia rugida que ya no tenga significancia para la gente moderna. Antes, invitamos a regresar a lo básico: reverencia ante el Dios santo y una reacción y expresión humana que honre a Dios y su palabra.
La respuesta a Dios en adoración puede tomar varias formas y mientras sean exaltados Dios y su verdad, no hay límites a la manera de expresarnos.
Amenaza de la superficialidad
La renovación de la iglesia tiene que tomar en serio el hecho de que muchos se unen a la iglesia, pero pocos son los “escogidos”.
Recobrando la vida espiritual
La esencia de la vida espiritual es vivir en el Espíritu Santo. Es lógico pensar que si el nominalismo apaga al Espíritu y disminuye las diferencias entre fe y falta de fe, entonces sólo al recobrar por completo la vida espiritual se puede renovar a la iglesia.
Nuestro yugo nos une a Cristo, no al mundo ni a la religión institucionalizada.
DESARROLLANDO UNA COMUNIDAD QUE HACE DISCIPULOS
La iglesia es más que una concurrencia de creyentes. Puesto que es la comunidad de los santos, debe ser un cuerpo creciente, servidor y adorador. La invitación de Cristo a ser discípulo es un llamado a una vida de crecimiento y aprendizaje
UNA SUPLICA A FAVOR DEL EQUILIBRIO Y LA UNIDAD
Existe la posibilidad de que algunas iglesias se autodestruyan. Las puertas del Hades no prevalecerán contra la iglesia, el cuerpo de Cristo, pero a nivel local habrá fracasos. Algunas dejarán de ministrar debido a la disminución de sus miembros y a la incapacidad para adaptarse a las condiciones cambiantes. Otras menguaran por la desilusión causada por los líderes o por división y conflictos internos. Aun otras seguirán siendo centros de irrelevancia en la marea de rápidos cambios. Sin embargo, el mayor peligro no se halla en el fracaso del liderazgo o en el desánimo, sino en la desviación de la verdad.
Si una iglesia renovada va a ser la plataforma de lanzamiento para el cambio significativo y el encuentro con el mundo, primero debe ser una iglesia informada. Después ha de ser una iglesia amorosa, que se dedica al cuidado y servicio. Pero todos los ojos han de estar puestos en la meta de conocer a Cristo y participar de sus padecimientos, llegando a ser como él en la muerte, mientras aguardamos la resurrección de entre los muertos (Filipenses 3:10-11)
viernes, 2 de mayo de 2008
Capítulo 12. “La Iglesia y la esperanza”
Materia: Naturaleza y misión de la iglesia I
Profesor: Pastor Rafael Pola Baca
Alumno: Hno. César Roberto Ramos Gutiérrez
Reporte de lectura
Libro: “La iglesia”
Autor: Ed Hayes
Editorial: ELA
Resumen del Capítulo 12. “La Iglesia y la esperanza”
La gente solo pide socorro y esperanza cuando atraviesa por alguna crisis. “Es tener expectativa y esperar paciente, disciplinada y confiadamente la venida del Señor nuestro Salvador”. Es la confianza centrada sólo en Cristo, que es nuestra esperanza. Nuestra confianza en todo lo relacionado con la vida y la muerte es Cristo y el futuro eterno que Él nos garantiza.
LA ESPERANZA, UNA JOYA DE FE
La esperanza surge de la fe puesta a prueba. La fe produce esperanza. Como cristianos, nuestra confianza no surge del optimismo, sino del acto divino de salvación realizado por Cristo. Esa salvación tiene aspectos presentes y futuros. La esperanza es el fruto que produce el evangelio. Dios ofrece seguridad a los que aceptan la oferta gratuita de salvación en Cristo Jesús. Salvación, evangelio y esperanza van de la mano. Los que depositan su fe en Cristo nacen de nuevo “para una esperanza viva”; es decir, a una nueva esperanza genuina y activa, no falsa y muerta. La seguridad cristiana depende de la confianza en Dios. Para el cristiano comprometido, la vida consiste en sembrar semillas de esperanza para obtener una cosecha eterna. La esperanza cristiana esta centrada en Cristo. Es ocupar la mente en asuntos celestiales. La esperanza de la resurrección futura no oscurece el gozo de la vida presenta. Más bien, arroja luz sobre las tinieblas de la muerte. La esperanza descansa en la certidumbre o sustancia real, no en sentimientos transitorios. Dios ha empeñado su palabra; lo que esperamos se realizará de maneras muy sorprendentes. Esa sorpresa resultará de verlo, de estar con Él, de contemplarlo hacer todas las cosas nuevas, ¡aun a nosotros!
LA IGLESIA COMO COMUNIDAD ESCATOLÓGICA
El llamado de Cristo es mucho más que una invitación a disfrutar de una vida temporal mejorada por su presencia. La esperanza es la condición permanente de los redimidos. Por la fe entramos en la vida cristiana, con esperanza la continuamos y por fe anhelamos la gloria. Sin fe, la esperanza sólo es arrogancia. Nuestra confianza no descansa en nuestros méritos, sin en la misericordia de Dios. Para la iglesia la vida es una peregrinación, y la esperanza la preserva durante ella. La esperanza es para el cristiano lo que el oxígeno es para los pulmones. La verdad del regreso del Señor es la esperanza de la iglesia. El futuro es tan real como las promesas de Dios. Y éstas con tan reales y confiables como Él. Todo es cuestión de fe y esperanza en Dios. El señorío de Dios será total y final cuando todos los santos –pasados, presentes y futuros- se reúnan alrededor del trono para tributar alabanza a Dios el Padre, Hijo y Espíritu Santo. Es necesario que en nuestro estudio de la verdad bíblica acerca del futuro mantengamos los ojos en Cristo, nuestro Alfa y Omega, principio y fin. El objetivo de la confianza es que vivamos mejor nuestra vida llena de esperanza.
La iglesia y el reino
Jesús enseñó que sus seguidores deben buscar primeramente el reino de Dios. El concepto del reino de Dios está fuertemente vinculado a una cristología explícita. El “Reino” de Dios se manifiesta en varias etapas: su gobierno pasado sobre Israel, su dominio presente sobre la iglesia hasta el fin de esta era y su reino final en el gobierno milenial de Cristo sobre la tierra. El reino es muy diferente a la iglesia. Los creyentes somos ciudadanos del reino y sólo debemos aceptar a Cristo como Rey. La misión de la iglesia en el mundo implica preparar a las personas para el reino futuro. Además, los creyentes somos herederos del reino y “coherederos con Cristo”. Es muy apropiado que los cristianos oremos por que venga el reino del Señor, el milenio. Cantar de la gloria vendiera ya no está de moda. Sin embargo, de eso se trata el reino. La participación del creyente en la gloria de la iglesia y del reino de Cristo es tanto presente como futura. El aspecto presente se manifiesta de tres maneras: 1) La obra de Dios en el creyente. Y a los que justificó, a éstos también glorificó. 2) El ministerio permanente del Espíritu Santo. La iglesia comparte la gloria de la gracia de Dios por medio del Espíritu Santo. Y 3) La transformación del creyente. La realización futura de esa gloria es evidente en las Escrituras. Cuando Cristo aparezca, nuestra manifestación con Él presupone nuestra permanencia con Él al momento de su venida. También se promete la renovación de nuestro cuerpo físico. Seremos hechos semejantes a Jesús. Entonces, el reino de Dios está por encima de la iglesia. La iglesia no puede establecer el reino. Esta tarea soberana pertenece al Rey. El Cordero de Dios inmolado antes de la fundación del mundo es el único calificado para abrir el libro del destino y llevar la historia a su culminación en el reino de Dios. La verdad más importante acerca del futuro de la iglesia es que su esperanza es el regreso de Jesucristo por los suyos.
LA IGLESIA DE ISRAEL
Israel se caracteriza por la incredulidad al rechazar a Cristo como su Mesías nacional. Sin embargo, Israel no ha sido totalmente desechado. Por supuesto que sí habrá salvación para los judíos. En primer lugar, es importante notar que Dios tiene un plan unificado para Israel y la iglesia. Los creyentes Israelitas y la iglesia forman un solo pueblo de Dios. Como nación Israel se relaciona con el antiguo pacto mosaico; la iglesia con el nuevo. Ni Israel ni la iglesia deben confundirse con el reino de Dios. Las dos entidades son fruto del plan divino. Israel se estableció como nación en el tiempo de Moisés, pero la iglesia tuvo su comienzo en el día de Pentecostés. Israel debió ser testigo (“luz”) a las naciones gentiles, y la labor de la iglesia es presentar el evangelio a todo el mundo, tanto a judíos como a gentiles. En la presente era de la iglesia, judíos y gentiles creyentes somos “coherederos y miembros del mismo cuerpo”, la iglesia. Las promesas a Israel son distintas a las de la iglesia. Las de Israel incluyen bendiciones físicas y espirituales, pero la iglesia recibe bendiciones espirituales, no materiales. A ambas entidades se les exhorta a ser vigilantes porque el Señor está cerca. La segunda venida de Cristo se avecina.
Reinando con Cristo
La ciudadanía del creyente está en el cielo, no en la tierra. Para los creyentes, la vida, muerte y resurrección se mueven en línea recta hacia el futuro. Para nosotros, el reinar incluirá responsabilidades y privilegios asombrosos. Nuestra predicación y enseñanza del tema de la naturaleza del gobierno de los santos durante el reino debe realizarse con gran humildad. En esas verdades no cabe el triunfalismo humano. Todo honor y gloria tiene que reservarse para Dios, quien por medio de Cristo ha provisto la salvación.
La iglesia triunfante
Los teólogos de antaño hablaron de la iglesia militante y la triunfante. La primera se refiere ala iglesia que está en la tierra, y la segunda, a la que esté en el cielo. La iglesia triunfante –todos los creyentes que están en el cielo- ha cambiado la Cruz por la corona, el sufrimiento por le victoria, la batalla por el triunfo.
ENSEÑANZA Y SANTIDAD
La escatología cristiana enseña que el mundo será destruido por fuego. La esperanza de la iglesia era el regreso literal de Jesús, su parousia (“aparición o llegada”). Puesto que en su resurrección Cristo es “primicias” de los que van a resucitar, los creyentes serán los siguientes en disfrutar de las bendiciones del reino. En su sentido más amplio, esa es la esperanza de la iglesia. Todos tienen que confesar su esperanza en el regreso del Señor. El asunto más importante en relación con la venida de Cristo es su capacidad de purificar a la iglesia. La esperanza es una virtud que transforma el carácter. Juan escribió de la confianza o denuedo y de no avergonzarse de la venida de Cristo. Eso implica tener un corazón y una conciencia puros. Los creyentes que esperamos en Cristo hemos de purificarnos a nosotros mismos, no de manera ceremonial, sino moralmente. Todo lo registrado en las Escrituras trae esperanza a la iglesia. “Procurad con diligencia ser hallados por Él sin mancha e irreprensibles, en paz”. No se equivoque: la esperanza de la iglesia es el inminente regreso de Cristo.
THE END
viernes, 25 de abril de 2008
CAPITULO 11 LA IGLESIA Y EL SUFRIMIENTO
Plinio el menor.
La Iglesia de primitiva tuvo en la pasión de Cristo un ejemplo de sufrimiento por Excelencia.
La ofensa de la Cruz es la medula de la predicación Apostólica. Y no sorprende ver que suscitó persecución.
La Teología Neo testamentaria de la Iglesia debe incluir la enseñanza acerca del sufrimiento.
El principal objetivo de enseñar sobre el sufrimiento es que los creyentes estuvieran mejor preparados para enfrentar todo tipo de tribulaciones.
¿ENTONCES DEBEMOS DE PREGUNTARNOS ES EL CRISTIANISMO UN CENTRO DE SUFRIMIENTO?
¿Qué es el Cristianismo Normativo?
Tres enfoques del Cristianos del Autor:
Los que enseñan la invaluable y bendita gracia
Los ascetas que enseñan la senda del dolor y el monaquismo
Los legalistas que institucionalizan la fe.
LA REALIDAD BIBLICA
Para los cristianos el sufrimiento es lo más común
Cristo aprendió la obediencia de padecer aflicciones. Nosotros también tenemos que soportar sufrimiento y aprender de ellos.
Las tres verdades bíblicas del sufrimiento normativo:
1° Toda la creación sufre mientras espera la consumación {en de la edad presente.
Permítanme explicar brevemente esto, Toda la creación vive en lo imperfecto, el pecado y la depravación humana. Seguimos frustrados y esperamos ser liberados de la esclavitud
Y si eres un Cristiano que ya no vive en este mundo sufres.
Por que en el fondo de tu corazón hay un gusanito que te grita testifica de Cristo______________________________CAMBIA AL MUNDO.
21el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas. Filipenses 3:21
2.- Sufrimiento normativo para los creyentes
18Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. 19Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece. Juan 15:18-19
3.- El sufrimiento identifica a los creyentes con Cristo.
Los padecimientos y Persecuciones.
21Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas;[1] de Pedro 2:21
El Sufrir no nos confiere un merito Especial solo lo vamos a conocer mejor.
El significado Bíblico del sufrimiento
SIGNIFICADO DE PASION DEL GRIEGO PASCHO--------SUFRIR O AGUANTAR
Los padecimientos de Cristo fueron físicos emocionales y espirituales. Cristo se solidarizó con toda la HUMANIDAD.
Cristo sufrió hambre, cansancio, azotes y finalmente la crucifixión.
Fue tentado en todo, como todo humano pero no peco. El dijo a sus seguidores que todos los que le siguieran sufrirían y serian humillados lo suficiente como para ir por el camino de la cruz.
El sendero del Martirio
Tertuliano y Lutero consideraban en pocas palabras.
La persecución se consideraba como el sendero que conduce al crecimiento de la Iglesia.
Lutero predicaba en contra de pagar mal con mal.
La falsa iglesia Romana usaba la hoguera y la fuerza para protegerse de las escrituras.
El significado de la palabra MARTIR
Del Griego martyria viene del verbo martyreo “dar testimonio o testificar”.
Los tres aspectos del Testimonio Cristiano
1.- El Testimonio de Jesús acerca de si mismo
2.- El testimonio del creyente acerca de la gracia de Dios
3.- La proclamación de la verdad.
Distintas formas de persecución
1.- El emperador Calígula (37-41 dc) Los Cristianos fueron obligados a enfrentar en la arena a Bestias hambrientas y Leones
9Porque según pienso, Dios nos ha exhibido a nosotros los apóstoles como postreros, como a sentenciados a muerte; pues hemos llegado a ser espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres. [2]
ICO 4:9
2.- Con Herodes Agripa
Mando a más de 1000 criminales a pelear en Berytus (Beirut)
32Si como hombre batallé en Efeso contra fieras, ¿qué me aprovecha? Si los muertos no resucitan, comamos y bebamos, porque mañana moriremos.
I CO 15:32
3.-La Lapidación
57Entonces ellos, dando grandes voces, se taparon los oídos, y arremetieron a una contra él. 58Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo. 59Y apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu. 60Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió.[3]
Hechos 7:57-60
4.- La Crucifixión Acto de morir colgado de un madero
13Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero Gal 3:13
5.- Hoguera
En las épocas de Nerón los Cristianos fueron culpados por el incendio de Roma por este loco (64dc)
También la Iglesia de Roma con la Compañía de Jesús (Los Jesuitas) crean la Santa Inquisición quemando vivos a todos aquellos infieles.
2Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti. ISAIAS 43:2
La llama no puede dañarte Jamás si en medio del fuego te ordeno pasar; el oro de tu alma más puro será, Pues solo la escoria se habrá de quemar.
6.- La Cárcel y Azotes
24De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno.
2CO 11:24
7.- AUTOSUFRIMIENTO- AUTOFLAGELACIÓN
Persecución y Martirio en la Historia Eclesiástica
Actualmente 22 millones de Cristianos viven persecución, esto es promovido principalmente por los sistemas totalitarios como los islámicos el tribalismo, nacionalismo y odio influyen en la persecución de la Iglesia.
En el principio fuimos tolerados por que Roma pensó que éramos una forma legítima de Judaísmo pero después los judíos promovieron la persecución.
No comprendieron los rituales como la cena del señor acusándonos de Canibalismo y Vampirismo, Incesto y Promiscuidad.
Existía una constante tensión entre el gobierno y la Iglesia
29Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres. Hech 5:29
¿Existe alguna diferencia actualmente?
La época más sangrienta del Cristianismo fue la de Dioclesiano 284 dc
El 24 de Febrero de 303
Mando quemar los libros e Iglesia Cristianos, su furia contra los Cristianos dejo un Bautismo de Sangre. Como lo profetizo nuestro Señor.
9Pero mirad por vosotros mismos; porque os entregarán a los concilios, y en las sinagogas os azotarán; y delante de gobernadores y de reyes os llevarán por causa de mí, para testimonio a ellos. 10Y es necesario que el evangelio sea predicado antes a todas las naciones. 11Pero cuando os trajeren para entregaros, no os preocupéis por lo que habéis de decir, ni lo penséis, sino lo que os fuere dado en aquella hora, eso hablad; porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu Santo. 12Y el hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo; y se levantarán los hijos contra los padres, y los matarán. 13Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo. Marcos 13:9-13
Mártir.- Creyente que muere voluntariamente por su fe
Resultados de la persecución del sufrimiento y martirio
1° Comprensión por los que sufren. Debemos ser solidarios con los que sufren.
2° Purificación dela Iglesia la búsqueda del poder corrompió a la iglesia y los verdaderos Cristianos se apartaron de una Fe Falsa y fingida.
COMENTARIO DE UNA HERMANA KOREANA:
Alcanzamos nuestra mayor fortaleza cuando no teníamos nada excepto al Señor.
3° Despliegue de poder y provisión divino para vencer el mal
La evidencia abrumadora de soberanía divina actuando.
4.- Apreciación nueva de las recompensas divinas
Las recompensas no solo vienen en esta vida. Para los que sufren el anonimato el premio eterno es la perfección.
El aprendizaje bajo aflicción no nos cuesta nada y tiene un valor infinito.
El testimonio verídico del Cristiano se considera superior a la fe emocional y experimental.
La teología del Sufrimiento produce perseverancia ROM 5
El Sendero que lleva a la perseverancia esta lleno de dificultades pero a su fin recibiremos recompensas.
[1]Reina Valera Revisada (1960), (Estados Unidos de América: Sociedades Bíblicas Unidas) 1998.
[2]Reina Valera Revisada (1960), (Estados Unidos de América: Sociedades Bíblicas Unidas) 1998.
[3]Reina Valera Revisada (1960), (Estados Unidos de América: Sociedades Bíblicas Unidas) 1998.
lunes, 21 de abril de 2008
viernes, 18 de abril de 2008
CAPÍTULO 10: “LA IGLESIA Y EL MUNDO”
A nombre de la hermana Edna, sólo para que publiquemos nuestras tareas.
¡Dios les bendiga!
LA IGLESIA Y EL MUNDO
Cap. 10
…Quizà el mayor de esos dos peligros es que la iglesia procure rehacer la fe de tal manera que socave su integridad y sea irreconocible a sus heraldos originales. – John Stott
La iglesia debe ser ejemplo de gracia y amor en el mundo. Su postura transformacional debe ser de sal y luz, de participación en vez de aislamiento. La invitación cristiana a la fe es radicalmente contraria a la cultura.
· Tomemos en cuenta que ese ejemplo sólo puede ser dado desde la vida misma de Cristo, (…Porque separados de mi nada podéis hacer Jn. 15:5) la cual nos fue dada por gracia por medio de la fe. Que esa postura transformacional es más que eso, es una realidad para todo aquel que ha creído el evangelio de nuestro Señor Jesucristo. Lo que hemos recibido al creer este evangelio es la Vida del Resucitado la cual tiene toda la capacidad de ser sal y de ser luz. No hay algo que pueda ser hecho desde nosotros mismos, que sea aceptado por Dios.
Cualquier despliegue de poder diferente al del Espíritu Santo, es abominación al evangelio de la gracia.
Ahora bien, mundo y Biblia están en conflicto por naturaleza. En nuestro afán por alcanzar al mundo, si cambiamos las Escrituras diluimos el mensaje. Por otro lado, si no incursionamos en el mundo, permanecemos aislados.
Cualquier despliegue de poder diferente al del Espíritu Santo, es abominación al evangelio de la gracia.
· En primer lugar el asunto del aislamiento, es anitibìblico. La Biblia dice: (…Ni se enciende una luz debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Mt. 5:15) Si el Señor nos llamó para ser sal de la tierra y luz del mundo, no encontraremos sustento bíblico al aislamiento. Es más no encuentro ese lugar sin sabor, ni esa oscuridad en donde la sal a de sazonar y la luz a de alumbrar.
· En segundo lugar, las Escrituras dejarán de serlo mientras haya quien cambie su mensaje, el cual en realidad no puede ser destruido pero que muchas veces es manipulado y cambiado.
Si el evangelio va a ser oído y creído, tiene que vivirse para que otros lo acepten. (Yo diría, que si es oído y creído entonces la vida de Cristo se hará manifiesta cumplir a así su propósito.
La naturaleza contracultural del evangelio.
Nuestra confianza en Cristo debe afectar lo que hacemos y transformar nuestro carácter y acciones. –La pegunta es: ¿Hemos creído en la obra de nuestro Señor Jesucristo tanto que pueda afectar nuestra vida entera?
Jacques Ellul dijo: No puede arrancarse la cruz que está plantada en el corazón de la historia mundial. Puede corromperse pero jamás eliminarse. Sus enemigos pueden minimizar significado pero sigue representado la obra sustitutiva de que Cristo murió en nuestro lugar, la gracia y el perdón que se ofrece a los pecadores. Simboliza todo lo que Dios hizo por nosotros no lo que nosotros podemos hacer para salvarnos.
Los dos mundos de la iglesia.
Claro que no somos del mundo, el Señor oró: …Yo ruego por ellos…sino por los que me diste; porque tuyos son, y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo es mío; y he sido glorificado en ellos…Porque no son del mundo como tampoco, yo soy del mundo. (Jn. 17:9-14). La tensión entre lo transitorio y lo permanente, temporal y eterno, describe las dos esferas mundiales en que se mueve la iglesia.
Respecto a la lista de cualidades que el evangélico contemporáneo que quiere influir en el mundo, debe tomar en cuenta…
No será posible cumplirlas desde una manera equivocada de creer el evangelio. Y se está en esa posición desde el momento en el que se busca combinar mundo con Biblia, y carne con espíritu. Me parece de suma importancia que tengamos claro quienes somos ahora, si es que hemos creído en esa obra sustitutiva de Cristo en nuestro favor. Todo lo que podamos hacer alejados de esta realidad es totalmente vano.
Nuestros tiempos no son únicos. Siempre ha habido una batalla entre las fuerzas de las tinieblas y las de la luz. Sólo una solución espiritual sanará el daño: Aplicar a las heridas humanas, las múltiples virtudes de la Vida de Cristo que se manifiestan sin duda en todo aquel que cree. (Gal. 2:20).
Edna Ortño Tenorio.
24-Abril-2008.
jueves, 10 de abril de 2008
MATERIA: Naturaleza y Misión de la Iglesia
TAREA: Resumen del libro LA IGLESIA EL CUERPO DE CRISTO HOY
PROFESOR: Rafael Pola Baca
ALUMNO: Eleazar González García
LECCION 9 LA IGLESIA Y EL EVANGELIO
El evangelio es el mensaje central de la revelación divina. Así como el centro del tronco es la parte más esencial del árbol, así el evangelio es el centro de la iglesia y la fe.
no meramente un monumento que podamos exhibir para que la gente lo vea y se asombre, como los que se encuentran en la gran Bretaña y Francia
Según Pedro, la casa espiritual o iglesia que Cristo vino a edificar se construye con piedras vivas (1 Pedro 2:5). El evangelio vive y tiene poder. Su mensaje fundamental puede salvar a los pecadores y traer sanidad espiritual a las naciones.
Los cristianos primitivos adoptaron la palabra “evangelio” del vocablo secular para expresar su convicción de que el hijo del carpintero de Nazaret proveyó salvación por medio de su muerte y resurrección.
Jesús mismo usó el término para describir su misión. Cuando Juan el bautista envió mensajeros desde la prisión para inquirir acerca de Jesús y confirmar su identidad mesiánica, Jesús dio esta respuesta la respuesta de Id, y haced saber a Juan las cosas que oís y veis. Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio. (Mateo 11:4-5).En los escritos paulinos, la palabra “evangelio” llegó a identificarse con la predicación (kerygma) de la iglesia. En los evangelios y las epístolas se asocia con la enseñanza (didaché) de la iglesia.
El evangelio, un mensaje central de Cristo
Las actividades misioneras del apóstol Pablo es predicar el evangelio, se identificaba con el mensaje completo y lo llamaba “mi evangelio”. No se avergonzó de su mensaje (Romanos 1:16) porque el evangelio trae salvación.
El mensaje de Cristo se consideraba tan importante que Pablo estaba dispuesto a soportar todo por no poner obstáculo al evangelio de Cristo.
El evangelio, tesoro de la iglesia
La iglesia debe proclamar el evangelio de Dios. El evangelio presupone la existencia de la ley y sus limitaciones. Por la ley se pronuncia la muerte, pero por el evangelio se proclama la vida.
Hay dos noticias una buena y una mala. La buena es que tenemos un Salvador, la mala es que somos pecadores necesitados de la gracia salvadora que sólo viene de Dios.
PRESERVANDO LA PUREZA DEL EVANGELIO
El hecho de que a mediados del primer siglo el evangelio haya sido predicado en todo el mundo conocido, no garantizó una fe pura en las iglesias.
Después del primer siglo comenzaron a circular los evangelios apócrifos, causando gran confusión entre los cristianos, sólo Mateo, Marcos, Lucas y Juan se reconocieron como canónicos. Los tres primeros se denominan sinópticos porque con pocas diferencias, hacen la misma narración de la vida y enseñanzas de Jesús, casi con el mismo orden cronológico. Juntos forman lo que los dos vocablos griegos significan: syn (“juntos”) y oasis (“vista”), una vista en común de la historia del evangelio.
Orígenes, erudito alejandrino del s. iii, reconoció que existían evangelios verdaderos y falsos, sus palabras fueron, “la iglesia posee cuatro evangelios; la herejía muchísimos”.
UNA NUEVA CLASE DE EVANGELIO DEL ÉXITO
A principios del s. xx se popularizó un movimiento teológico que hacía hincapié en el progreso humano. Enseñaba que el cristiano no debía ser pobre. Ese mismo evangelio del éxito perdura hasta el día de hoy en algunos círculos, pero por lo general ha sido calificado como cristianismo espurio (falso, adulterado). Una nueva teología de la prosperidad está surgiendo, su mensaje es “Ven a Jesús y serás rico”.
MISION Y MANDATO DEL EVANGELIO
La Iglesia no debe mantener en secreto el evangelio, guardándolo como recuerdo de la fe. Más bien, debe regalarlo. El evangelio encierra un mandato, una orden que se declara en la gran comisión del Señor.
El Señor que llama a los discípulos también los comisiona a discipular a otros.
La gran comisión
El mandato se dio en el contexto de los poderosos reales de la soberanía celestial (Mateo 28:19-20).
En los evangelios que relatan el ministerio de Cristo podemos vislumbrar su poder ilimitado. El poder que había estado velado por la carne humana fue revelado en las palabras de Cristo en la gran comisión.
Alos pecadores no se les mandó ir a la iglesia, sino que a la iglesia se le ordenó ir a los pecadores.
El Nuevo Testamento contiene evidencia de la existencia de una fuerza impulsora que motiva a obedecer el llamado misionero divino.
El contenido del mensaje del evangelio siempre tiene que determinar el método de comunicarlo. Una teología bíblica de las misiones tiene que incluir las siguientes cinco enseñanzas fundamentales. Sin desviarnos de ellas, estamos en libertad de adaptar nuestra metodología a la cultura que servimos.
1.- En el transcurso de la historia, Dios ha hablado por medio de los profetas y suprema
y finalmente por Jesucristo. Este es el punto de partida de las misiones.
2.- Todo lo creado por Dios, aunque fue declarado bueno por él mismo, ha sufrido los
estragos de la caída. La redención se hizo necesaria porque el pecado corrompió a
toda la humanidad.
3.- Cristo, el unigénito de Dios, es el punto central del mensaje del evangelio.
4.- Sólo las Escrituras son normativas para la vida y trabajo de la iglesia y el ministerio
del Espíritu Santo no puede desligarse de ellas.
5.- La misión de la iglesia incluye enviar al pueblo de Dios al mundo.
Es necesario que la iglesia se escudriñe con toda humildad y examine sus métodos para asegurarse de no contaminar la pureza del evangelio.
Jesús relató la historia del camino angosto que lleva a la vida y del espacioso que lleva a la perdición.
La iglesia contemporánea, con todas sus innovaciones y sensibilidad cultural, no debe olvidar las palabras de Jesús, “Entrad por la puerta estrecha”.
DESARROLLANDO UNA ESTRATEGIA GLOBAL PARA LAS MISIONES MUNDIALES
Los primeros cristianos se multiplicaron deliberadamente. Si se minimiza la misión de la iglesia cristiana, hace que el evangelio sea algo trivial.
Una estrategia bíblica para la evangelización mundial tiene que incluir los siguientes elementos:
1.- Evangelizar es el resultado normal de una iglesia que goza de buena salud espiritual.
2.- Para ser exitosa, la evangelización tiene que planearse.
3.- La evangelización involucra a la iglesia entera donde quiera que se encuentre.
4.- Es esencial la designación especial de evangelistas y misioneros.
5.- La oración y unidad aseguran un enfoque espiritual acorde con el contenido del
evangelio.
6.- Se asume que habrá rendición de cuentas a la iglesia.
7.- El enfoque de toda obra misionera es la conversión acompañada por el crecimiento y
la madurez de la iglesia.
8.- Las personas deben considerarse como receptoras del testimonio del evangelio.
9.- El reconocimiento de la soberanía divina moldea la conciencia y perspectiva de los
que sirven en los ministerios.
10.- La compasión por las almas perdidas tiene que ir acompañada de una igual
compasión por el bienestar total de la humanidad.
Bunyan, así como los apóstoles y las siguientes generaciones de fieles discípulos de Cristo, Jamás aceptó que el cielo se podía alcanzar por medio de cualquier camino. En su predicación y testimonio señaló el camino de la cruz, y nosotros hemos de hacer lo mismo.
El nuevo sincretismo
Existen otros enemigos de la tarea evangelizadora, pero son tantos que se pueden exponer. La responsabilidad principal de la iglesia es conocer la fe y dar testimonio fiel de la esperanza que ofrece el evangelio.
Al fin y al cabo, los esfuerzos humanos para sincretizar las creencias no es lo que atrae a las personas a la salvación, sino el ministerio de convicción y regeneración del Espíritu Santo.
El evangelio es el mensaje del Dios que reconcilia y que procura atraer hacia sí a la gente por medio de la fe en Cristo. Nuestra tarea es compartir ese mensaje de reconciliación.
Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.
miércoles, 2 de abril de 2008
CAPÍTULO 8. “LA IGLESIA Y LA ADORACIÓN”
Materia: Naturaleza y misión de la iglesia I
Profesor: Ptr. Rafael Pola Baca
Alumno: Hno. César Roberto Ramos Gutiérrez
Reporte de lectura
Libro: “La iglesia”
Autor: Ed Hayes
Editorial: ELA
RESUMEN DEL CAPÍTULO 8. “LA IGLESIA Y LA ADORACIÓN”
La adoración se creó para ser una para ser una de las actividades más espirituales de la iglesia. Jesús le reveló a la mujer samaritana, el enfoque requerido y los parámetros de adoración “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que le adoren”. No importa el esquema tradicional o el contemporáneo.
CONFUSIÓN EN LA IGLESIA
La adoración no es un producto que requiera publicidad y técnicas de venta. Es la actividad suprema del creyente, cuyo propósito es glorificar a Dios.
El propósito de la adoración
El propósito es glorificar a Dios. Confesar que Él es digno de nuestra devoción. Es la respuesta humana a la presencia de Dios. La sencilla verdad es que únicamente Dios merece ser adorado. “Al Señor tu Dios adorarás, y a Él sólo servirás”. La adoración es unidireccional. Tributar gloria a Dios es confiar en Él y considerarlo el único Dios sabio, justo, misericordioso y todopoderoso. Reconocerle como la única fuente y dador de toda buena dádiva y todo don perfecto.
La pérdida de la trascendencia
La adoración genuina tiene poco que ver con nosotros y mucho que ver con nuestro Dios y Señor. La adoración es para el bienestar de Dios no para el nuestro. La adoración de nuestro majestuoso Dios completa nuestra humanidad que fue renovada por la salvación en Cristo.
Forma y estilo
La evangelización motiva al cambio porque desea que los cultos sean más atractivos para los simpatizantes. Sin embargo tales cambios pueden estar en conflicto con el deseo de hacer que los congregantes participen más en la adoración, y puede suceder que los indoctos se incomoden con el aplauso exuberante que acompaña a los estribillos repetitivos. Esto describe la confusión que reina actualmente en los elementos que componen la adoración bíblica.
LOS ELEMENTOS CENTRALES DE LA ADORACIÓN
La adoración es una actividad espiritual. Es la respuesta cristiana al conocimiento de Dios. Incluye tanto la búsqueda como el descanso; el silencio como la expresión externa; la actitud como la acción. En un intento por ilustrar lo que incluían los cultos de adoración de la primera iglesia, William Maxwell citó siete electos que tienen apoyo bíblico:
1. Lecciones de las escrituras.
2. Salmos e himnos.
3. Oraciones comunes.
4. Amenes de la gente.
5. Un sermón o exposición.
6. Recitar una confesión de fe.
7. Dar limosnas.
Todos estos elementos imitaban los patrones del culto en la sinagoga. A ellos podemos agregar:
1. La celebración de la cena del Señor.
2. Oraciones de consagración y acción de gracias.
3. Cánticos e himnos que brotan de la fe apostólica.
4. Dar y recibir el ósculo santo.
En el transcurso de lo siglos se han agregado varias tradiciones a esos elementos básicos. Sin embargo, la adoración verdadera, en cualquiera de sus formas —palabra, canto, oración, respuesta, silencio— tienen que glorificar a Dios.
El ministerio de la palabra
La predicación es parte de la adoración porque Dios habla a su pueblo por medio de su palabra. La Biblia enseña que no hemos de menospreciar la predicación de Cristo en la Cruz y de la cruz. Siendo embajadores de Cristo los predicadores han sido llamados a disertar sobre temas de vida y muerte, cuestiones del alma y del destino humano. En la adoración, el papel de la predicación no es proclamar lo que la gente quiere escuchar sino ser fiel a Cristo y su palabra. El llamamiento principal de la iglesia es a la fidelidad a Cristo y su palabra.
La confesión y profesión de fe
La adoración incluye confesión de dos tipos: reconocimiento del pecado y reconocimiento de Dios y de su revelación divina de la verdad. La confesión es esencial para permanecer en Cristo. En la adoración, el propósito de la confesión es pedir limpieza y después abandonar el pecado. Dios nos da su gracia para que seamos victoriosos y nos proporciona el perdón divino que remite y remueve el juicio del pecado. El segundo y más significativo tipo de confesión es el reconocimiento de Cristo como Señor. En la confesión de fe reconocemos que es sólo Dios quien proveyó salvación por Jesucristo. La costumbre común es incluir la confesión de fe como parte del servicio pública del bautismo. Este también es un acto de adoración.
Las ofrendas
En la adoración, la ofrenda tiene dos significados: ofrecernos a dios y dar dinero para socorrer a los demás. En el acto espiritual de ofrendar, el creyente adora al Señor y, como consecuencia, se hace “rico para con Dios”.
La oración
La oración es un elemento esencial de la adoración. El desacuerdo con las liturgias de la iglesia estatal impulsó a los separatistas a formar grupos pequeños que se dedicaban a la adoración. Esa actividad se hizo común dentro del culto de adoración de la iglesia y fuera del círculo de los fieles que se congregaban el día del Señor. Del Señor mismo adoptamos los modelos de oración. Él con regularidad oraba al Padre, enseñaba a sus discípulos a orar. La oración que Jesús enseñó a sus discípulos sirve de modelo para la adoración cristiana. Pueden emplearse varias clases de oración en el culto público. Una es la adoración, otra son las acciones de gracias, la intercesión y las confesiones. Sea cual fuere el estilo y dondequiera que se eleve, la oración surgida de lo más profundo de nuestro ser debe ocupar un lugar prominente en la adoración.
La música
La música tuvo un papel importante en la historia de Israel y también tiene lugar en la adoración cristiana. Es impresionante que el más largo libro de la Biblia sea Salmos, el himnario Israelita. Se conoce como el salterio y tiene un papel vital en la adoración de los hijos de Dios. En años recientes se han introducido los estribillos de alabanza que tienden a ser el estilo dominante de muchos cultos de adoración. A través de la música en el culto, los creyentes se hablan mutuamente. Esta comunión de los santos es una forma de ejercer el sacerdocio universal de los creyentes. Varios dones espirituales pueden ejercerse empleando la música, por ejemplo, hablar, enseñar y amonestar. Podemos hablas, cantar y amonestar pero, sea cual fuere la actividad, la palabra de Dios siempre tiene que ser prominente. La música puede servir significativamente a la iglesia sólo si se combina con la fe y si su belleza artística se une con la verdad. Puede inspirarnos, enseñarnos y guiarnos únicamente si glorifica a Dios.
DESARROLLANDO UNA CONGREGACIÓN DE ADORADORES
El Espíritu Santo es el que unifica a los creyentes a través de la adoración. Nuestra fe evangélica trasciende todas las barreras de denominación, porque todos los que estamos en Cristo bebemos de la misma fuente. La congregación adoradora manifestará dos cualidades esenciales: comprensión de la vida espiritual y expresión de agradecimiento a Dios. La forma en que una iglesia adora revela si los creyentes son espiritualmente maduros. Las acciones de gracias pueden ser la manera más elevada de adorar, especialmente cuando se expresan en la celebración de la cena del Señor. La devoción espiritual y la piedad son frutos de una congregación bien instruida. La realidad asombrosa del Dios exaltado, digno de ser temido, resulta menoscabada cuando los empequeñecemos para que sea nuestro camarada. Cuando reducimos a Dios de esta manera, malinterpretamos nuestra humanidad, que tanto necesita de su misericordia y gracia. La trascendencia del Señor requiere humillación del espíritu y la mente y contrición del corazón. La adoración es un estado de asombro que estimula a la alabanza y a la acción de gracias. Como sucede con todas las formas de expresión musical los himnos emplean imágenes poéticas, metáforas y otros recursos literarios para comunicar verdades profundas y enriquecer la expresión. La meta de entonar himnos debe ser la misma que estipulan las Escrituras: cantar para que la palabra de Dios y la enseñanza cristiana puedan implantarse en el corazón del adorador. La música es una de las mejores formas de transmitir las profundas verdades teológicas. Si una iglesia sólo canta estribillos de alabanza, limita el alcance de su comprensión teológica.
EL DÍA DEL SEÑOR
El estudio de la adoración no es completo si no se incluye una nueva declaración sobre la postura cristiana respecto al día del Señor. El día del Señor celebramos la resurrección de Cristo. El domingo se convirtió en el principal día de la adoración cristiana antes del fin del primer siglo. Constantino decretó el domingo como día de reposo oficial en el imperio romano, esto después del edicto de Milán. Aunque Lucero consideraba que cada día y hora eran propicios para escuchar la exposición de la palabra de Dios. Sin embargo, invariablemente la cena del Señor se celebraba en domingo. Las apelaciones a la libertad cristiana y las realidades sociológicas necesitan considerarse a la luz de una teología netamente bíblica. El Dios maravilloso que busca adoradores juzga las tendencias nocivas del individualismo, personalismo, pragmatismo y narcisismo. Si la iglesia quiere honrar a Dios, no debe ceder ante preferencias y gustos. Tiene un solo enfoque, atribuir valor y dignidad al Señor. El pueblo de Dios merece tener una participación activa en el culto de adoración y no ser un oyente pasivo. La adoración no es un privilegio exclusivo de los ministros, ni es un programa meramente humano donde la gente se expresa desordenadamente. Es un acto corporativo de sacrificio a Dios que tiene su único propósito de honrar al Dios trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo.
THE END
viernes, 21 de marzo de 2008
LA IGLESIA SU MINISTERIO Y ORGANIZACIÓN
OMAR MARTÍNEZ TOVAR
LA IGLESIA, EL CUERPO DE CRISTO HOY
ED HAYES
LA IGLESIA SU MINISTERIO Y ORGANIZACIÓN
7
El Nuevo Testamento proporciona evidencia de una iglesia organizada. Ante la rápida expansión del cristianismo, los creyentes se dedicaron a la enseñanza o doctrina de los apóstoles (Hechos 2: 42). Las asambleas se conocían por la intensidad de la comunión e identificación entre los integrantes. La responsabilidad abrumó a los apóstoles. Designaron ancianos en cada iglesia y ciudad (Hechos 14: 23). El cristianismo manifestó un patrón ordenado y a la vez indicios de gran flexibilidad.
UNA FE ORDENADA
En vez de hacer que la fe se adaptara a un molde organizacional, la organización surgió para servir a la fe.
LOS MIEMBROS DE LA IGLESIA
La regeneración es indispensable para ser miembro de una iglesia local. En el Nuevo Testamento las iglesias como miembros sólo a creyentes bautizados. Cuando uno se bautiza confesando su fe en Cristo, se une a una multitud de convertidos, la iglesia.
TIPOS DE GOBIERNO ECLESIASTICO
El gobierno episcopal: Dentro del protestantismo, el sistema episcopal hace hincapié en el rol del obispo.
El gobierno presbiteriano: Fundamenta su organización en el gobierno por ancianos.
El gobierno congregacional: Se basa en la independencia y autonomía de la iglesia local.
DESCRIPCIÓN DE LOS OFICIOS BÍBLICOS
La predicación de la Biblia, el servicio a los creyentes y la obediencia a Cristo, la cabeza, son esenciales para el buen funcionamiento de la iglesia.
Los ancianos, pastores y sobreveedores: Como designación del oficio, el término anciano es intercambiable con pastor y sobreveedor. En el nuevo Testamento los ancianos tienen tres deberes generales: administrar, pastorear e instruir.
Los diáconos: De la palabra griega diakoneo, “servir”, desempeñaban bien su trabajo ganando un grado honroso y mucha confianza en la fe (1 Tim. 3: 13).
LA IGLESIA Y EL MINISTERIO
Ekklesia, llamados a fuera y se nos congrega bajo el señorío de Cristo. Todo creyente participa en el ministerio total de Cristo porque todo creyente es sacerdote.
Dios llama a diversos hombres y mujeres que pertenecen al cuerpo de Cristo para cumplir diferentes funciones.
Requisitos para participar en el ministerio:
Identificarse con la cruz de Cristo (Lucas 9: 23)
Caminar en intimidad con Dios (Efesios 5: 17, 18)
Compasión y el cuidado (Lucas 6: 36)
Ejercer el ministerio es un privilegio que hay que cumplir en obediencia a Cristo y a su Palabra.
Ordenación al ministerio: La ordenación es un rito humano que reconoce un llamado divino. Se denota en un oficio por la imposición de manos.
viernes, 7 de marzo de 2008
trabajo presentado por Agustin Alberto Ceballos Hernández
Materia: NATURALEZA Y MISIÓN DE LA IGLESIA
Maestro: Pastor Rafael Pola Baca
Alumno: Agustín Alberto Ceballos Hernández
La Iglesia. El Cuerpo de Cristo Hoy. Ed Hayes
Capítulo 5. La iglesia y el poder del Espíritu Santo.
Los primeros cristianos fueron como incendiarios espirituales que propagaron el fuego inextinguible de la fe. La iglesia tiene mucho que ver con el fuego que enciende pasión por la verdad, que convierte y transforma el escenario de una vida y le permite vivir en el poder del Espíritu Santo.
A través de la historia, desde Pentecostés hasta nuestros días, los mensajeros utilizados por Dios han dependido fielmente del poder del Espíritu Santo para prender fuego a la iglesia. El mártir cristiano Jim Elliot escribió en 1948: “Satúrame del aceite del Espíritu para que sea flama. Pero una llama es pasajera y con frecuencia tiene una vida muy corta. Alma mía, ¿no puedes soportar tener una vida corta? En mí mora el Espíritu de aquel que vivió una vida muy corta y cuyo celo por la casa de Dios le consumía. Flama de Dios, haz que yo sea combustile”.
El establecimiento de la iglesia es la historia del Espíritu Santo convenciendo, transformando, bautizando y llenando a los creyentes. Lo que distingue a la iglesia de otras organizaciones es el Espíritu Santo obrando en su vida y testimonio.
Jesús dijo: “He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto” (Lucas 24:49).
PODER, PODERES Y EL ESPIRITU SANTO
La iglesia de Cristo tiene que apartarse de cualquier fuente de poder que no sea Dios mismo. Siempre existe la tentación de confiar en el poderío económico, político o militar. Somos propensos a olvidarnos de las palabras de Jesús: “Mi reino no es de este mundo” (Juan 18:36).
EL ESPIRITU SANTO, REGALO DE DIOS
Jesucristo y solo él, es el único que otorga su poder sobrenatural a la iglesia. En repetidas ocasiones aludió a otra “venida”, la del Espíritu Santo (Juan 15:26; 16:7). Cuando el Espíritu venga “convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio” (Juan 16:8). El Señor prometió enviar al Consolador (14:16), el regalo que el mundo rechazó. Ese regalo procedería del Padre y sería enviado en nombre de Jesús.
El Espíritu Santo es la tercera persona de la Trinidad, procede del Padre y es regalo del Hijo. Él es eterno, y llena y capacita a los creyentes en el cuerpo de Cristo.
Desafortunadamente, en la actualidad muchas iglesias tiende a seguir la cultura popular en vez de depender de la palabra de Dios y del Espíritu poderoso. En su afán de ser contemporáneas, adoptan una cultura eclesiástica que es muy similar al entorno cultural mundano. El menoscabo entonces en los estándares personales de santidad indica que la mundanalidad inunda a la iglesia. El apóstol Juan la define como “los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida” (1 Juan 2:16). Un correctivo eficaz contra la corrosión ocasionada por la cultura prevaleciente es volver a predicar y enseñar la doctrina del Espíritu Santo. Si la iglesia desea recibir la bendición y el poder de Dios, entonces su único estándar tiene que ser la conformidad a Cristo.
Otra gran tentación dentro de la iglesia es el abuso del poder y la búsqueda pecaminosa del mismo. Es posible detectar la simonía (por Simón, el mago que quiso comprar con dinero a los apóstoles, el poder espiritual) en algunas iglesias, el pecado de lograr un puesto eclesiástico mediante fraude o compra. Aún hoy existen modernos charlatanes religiosos que manchan el testimonio del evangelio. Algunos otros pecados que notamos en la iglesia son la arrogancia, el egoísmo y la decadencia moral entre otros.
Como cristianos, debemos rechazar cualquier metodología engañosa o truco ilusorio para ganar adeptos a Cristo, viviendo el evangelio de manera genuina y dependiendo de Dios y de su poder.
EL BAUTISMO EN UN CUERPO, LA IGLESIA
Los creyentes somos bautizados en el Espíritu para así ser colocados en el cuerpo de Cristo. “Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu” (1 Corintios 12:13). Este bautismo es diferente del bautismo en agua, aunque los que sostienen un punto de vista sacramental los equiparan. Es importante, de cualquier manera, no confundir esta doctrina con otros ministerios del Espíritu tales como regenerar, morar y llenar.
En el momento de la salvación cada creyente es bautizado por el mismo Espíritu y ese bautismo le coloca en el cuerpo de Cristo. Esta obra del Espíritu tiene tres distintivos:
Es universal, pues todo creyente recibe este bautismo.
Es inclusivo, pues cruza todos los límites étnicos y de género, así como de clase social.
Esta obra divina no se repite, pues ocurre únicamente en el momento de la salvación.
El día de Pentecostés sucedió algo único. Por primera vez, Cristo bautizó a sus discípulos y a muchos otros para que formaran parte de su cuerpo, la iglesia. Desde ese día, al momento que una persona recibe a Cristo para salvación, el Espíritu Santo la bautiza, es decir, la coloca en la iglesia como un miembro del cuerpo de Cristo. La iglesia nació en Pentecostés y a partir de ahí se estableció un vínculo permanente entre ella y el Espíritu Santo. Ese bautismo prepara el terreno para la unidad de los creyentes, “Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo,...y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu” (1 Corintios 12:13). Todas las demás doctrinas del Espíritu emanan de esta (la regeneración, el sello, la morada, la llenura, el repartimiento de los dones). Este es el fundamento del servicio fructífero en la iglesia.
Una vez que el Espíritu nos bautizó e hizo su morada en nosotros, nos convertimos e “templo santo en el Señor... morada de Dios en el Espíritu” (Efesios 2:21-22).
La iglesia, no el Espíritu Santo, es la huella de Dios sobre la tierra. Sin embargo, solo la iglesia espiritual permite que el Espíritu Santo ejerza su ministerio de ungir con poder. “La posesión del Espíritu Santo es un don, no un logro”.
LA DIVERSIDAD DE CARISMAS
El Espíritu es un don de Cristo para la iglesia, y este a su vez, de dones a la misma. A estos los llamamos charismata, de charis, que significa “gracia”. Por medio de los dones espirituales se hace posible la glorificación de Cristo en la iglesia.
Pablo escribió: “No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales” (1 Corintios 12:1) y en Efesios 4:7-8, pasaje clave acerca de los dones, Pablo citó parte del salmo 68:18: “Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo. Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres”.
Algunas características de los dones espirituales son las siguientes:
- Son dados por la gracia de Dios a todos los creyentes (1 Corintios 12:7, Romanos 12:3-8).
- Son para beneficiar a toda la iglesia, no para enriquecimiento individual (1 Corintios 12:7).
- Sólo cumplen su función si el cuerpo se edifica hasta llegar a la unidad de la fe y del cocimiento de Jesucristo. Sólo cumplen su cometido si promueven madurez espiritual en el cuerpo de Cristo (Efesios 4:7-13).
- Se deben ejercer con el fin de edificar a la iglesia (1 Corintios 14:3-5, 12, 26).
- Con el servicio cristiano y el uso adecuado de los dones espirituales, hombres y mujeres son conducidos a creer en Cristo y a obedecer a Dios (Romanos 15:18-19).
- Lo que constituye un charisma no es la forma particular de prestar un servicio, sino la bendición de Dios (2 Corintios 4:7).
- Los dones espirituales son para alabanza y gloria de Dios (1 Pedro 4:11).
Un don espiritual es una capacidad divinamente otorgada. El creyente recibe su poder del Espíritu Santo con el fin de usarlo en el ministerio de la iglesia para lograr los propósitos espirituales que Dios tiene en mente.
Cristo mismo con su regalo de salvación eterna es el mejor don. El don del Espíritu Santo es otro tesoro de la iglesia. Pero entre la diversidad de dones hay uno que pocas veces es considerado como uno de ellos: el amor. En la iglesia, el amor es la senda del poder. Sin amor, todos los demás dones no sirven. Esta es la más grande dádiva que conduce a otros al amor de Dios en Cristo Jesús. Según la declaración de Pablo en 1 Corintios 13:13, el don del amor permanecerá por siempre.
Existen indicios de que los dones se consideran por lo menos desde dos perspectivas diferentes en Romanos 12, 1 Corintios 12 y Efesios 4. En algunos casos, se registra el don en sí; mientras en otros, parece que se hace hincapié en la persona que ejerce el don. En 1 Pedro 4:11 posiblemente se señala otra forma de agruparlos: “Si alguno habla” atañe a dones verbales; y “si alguno ministra”, se refiere a dones de servicio. Otro tipo de catalogación los divide en dones proféticos, sacerdotales, reales, de conocimiento, de poder y de exposición oral de las Escrituras.
He aquí una relación parcial de los dones espirituales:
Profecía
Palabra de sabiduría
Lenguas
Servicio
Palabra de conocimiento
Interpretación de lenguas
Enseñanza
Sanidades
Apóstol
Exhortación
Milagros
Profeta
Ofrendar
Fe
Maestro
Administración
Discernimiento de espíritus
Evangelista
Misericordia
Pastor-maestro
Los creyentes no poseen todos los dones, y no hay un don que todos deban tener. Los dones se otorgan “conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno” (Romanos 12:3), de acuerdo a la voluntad divina (1 Corintios 12:11). No hay mandato que anime u obligue a los creyentes a procurar algún don en especial.
Existen características que, estas si efectivamente, debe poseer todo creyente, como lo son la esperanza, la oración o la paciencia.
Algunos sostienen que ciertos dones cesaron en la iglesia primitiva. Los “cesacionistas” basan sus argumentos en la naturaleza del proceso de revelación progresiva. Mientras el canon de la Escritura quedaba inconcluso, ciertos dones servían para autenticar la enseñanza profética y la obra evangelizadora de los apóstoles. Afirman que los dones milagrosos eran “señales” que confirmaban la Palabra. Los que practican los dones de lenguas, sanidades, profecía y, en particular, milagros de sanidad, argumentan contra cualquier distinción entre dones temporales y permanentes. Es este entonces un debate entre carismáticos y no carismáticos.
Nuestra fe debe fundamentarse en las firmes verdades de las Escrituras. Toda experiencia debe juzgarse con la única verdad que es la Palabra de Dios. Debemos seguir creciendo en el conocimiento de Cristo, con toda humildad. Es necesario que nuestros llamados, conclusiones y fallos acerca de los puntos de vista ajenos tengan la meta de conservar la unidad del cuerpo. “Dios no es Dios de confusión, sino de paz” (14:33).
LA PUREZA DE LA IGLESIA
La pureza de la iglesia se basa en el grado de su semejanza a Cristo, en depender de la verdad divina contenida en las Escrituras y en su santidad surgida de la vida en el Espíritu.
Pedro describió así a los cristianos: “ Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable” (1 Pedro 2:9). El usó conceptos colectivos: linaje escogido, real sacerdocio y nación santa.
En 1 Pedro 1:15, Pedro aclara que, por naturaleza, el cristiano es santo. Santidad es la virtud principal del pueblo “apartado” que pertenece a Dios. Habiendo sido llamada a la vida nueva en Cristo, la iglesia es “templo santo en el Señor” (Efesios 2:21). Los cristianos hemos de manifestar un carácter moral congruente con los atributos de Dios. Fuimos llamados a vivir una vida santa (2 Timoteo 1:9).
Para describir la santidad de los miembros de la iglesia se usan términos especiales: elegido, amado, santo y amado, fiel y santos. Puesto que se edifican sobre los “santos apóstoles” (Efesios 3:5), deben hacer caso de las “santas Escrituras” (Romanos 1:2).
La santidad fluye de la relación que la iglesia sostiene con la Trinidad: el “Padre santo” (Juan 17:11); Cristo, el “Santo Ser” (Lucas 1:35); también llamado el “Santo y... Justo” Hechos 3:14; y el “Santo de Dios”, Marcos 1:24); y el Espíritu Santo (que es el título más común de la tercera persona de la Trinidad).
La iglesia tiene que ser santa y reflejar la santidad de Dios. En la santificación, el Espíritu Santo auxilia a los creyentes a crecer en su semejanza a Cristo. Lo que determina la santidad es la relación personal con Dios, la ética basada en la revelación divina, la devoción a Dios tanto en lo interno como en lo externo, la adoración genuina en espíritu y verdad y el hacer la voluntad de Dios sobre la tierra.
Otro tema básico en la iglesia es el sacerdocio de todos los creyentes. Este refleja las dos dimensiones de la vida: el acceso directo a Dios y el servicio al prójimo. En el modelo del creyente-sacerdote, la oración y adoración se vinculan con el servicio y el ministerio de la Biblia.
El concepto de una iglesia compuesta exclusivamente de creyentes es muy evidente en la tradición bautista. Sus convicciones: el bautismo de los creyentes, el gobierno congregacional, la libertad individual, el voluntarismo, la separación del mundo, la misión y el testimonio, la disciplina eclesiástica, la aceptación del gobierno civil y el rechazo a la sucesión sacerdotal o apostólica.
La iglesia es una comunidad espiritual que se caracteriza por la piedad de vida, la apertura a la dirección del Espíritu Santo, el ministerio de los laicos, el rechazo de credos externos y el punto de vista no sacramental de las ordenanzas.
La iglesia es un pueblo peregrino. Su fidelidad es para el Señor, cuyos métodos no son de este mundo. Pero su testimonio es para el mundo y se da en él. La iglesia se empeña en dar a conocer a Cristo a través de las vidas de los creyentes y el mensaje del evangelio. Por eso es de suma importancia que el carácter del creyente se conforme al mensaje de verdad.
La santidad no es misticismo, ni una apariencia de conducta correcta aplicada a un fariseísmo inherente. La santidad requiere de una genuina pureza de vida, vivir en el temor al Señor (2 Corintios 7:1), obediencia a la Palabra y perseverancia en el servicio.
La iglesia debe encontrar el poder no en fuentes seculares artificiales –estructuras políticas, sociales o corporativas– sino en Dios y solo en Él. Este poder se transmite a la iglesia por medio de Cristo, que es su cabeza, por la Palabra de Dios y por el Espíritu Santo
miércoles, 27 de febrero de 2008
CAPITULO 4 LA IGLESIA Y LA BIBLIA
Están en mayor peligro de ser relegadas a la periferia, Frank E. Gaebelein escribió “Actualmente, uno de los mayores problemas del protestantismo es el analfabetismo bíblico de los laicos” , del estudio constante de la escrituras por los legos son evidencia del debilitado pulso del cristianismo americano. Corrupción interna, cientificismo, secularizad, humanismo o relativismo.
La Biblia recibe poca o casi ninguna atención a menos que sea parte de la liturgia, dejamos de ser coparticipes en el ministerio de los apóstoles, de los primeros evangélicos y de los reformadores.
Comenzaremos examinando la cuestión de la autoridad, fundamento de la iglesia, sus credos y proclamaciones y terminaremos encontrando maneras practicas para asegurar la pureza de la verdad.
AUTORIDAD; ¿REVELACIÓN O TRADICIÓN?
La palabra de Dios como nuestra autoridad en asuntos de fe y práctica en la iglesia.
La Biblia como autoridad
Jesucristo, el camino, la verdad y la vida (Juan 14:6).
La Biblia es la fuente principal y único criterio infalible para determinar la verdad. Sola scriptura.
La Biblia tiene autoridad por que es producto de la inspiración divina (2 Timoteo 3:16).
Los antiguos teólogos decían que estaba “dotada de vida”. “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y mas cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hebreos 4:12).
Ulrico Zuinglio, reformador suizo del siglo XVI. Romanos 3:4”Antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso”. Si enseña siguiendo sus propios pensamientos y mentalidad, su introducción es falsa. Pero si instruye conforme a la palabra de Dios, no es él quien enseña sino Dios que le educa a el… aprender la doctrina de Dios directamente de su propia palabra”.
Emile Cailliet, libro que entiende al hombre, sus paginas fueron vivificadas por el Dios viviente y el poder de sus hazañas”.
La iglesia y su autoridad
Los evangelios, la autoridad no reside en la iglesia, si no en cristo, Pablo (Galatas 1:11-24).
La iglesia católica romana se considera heredera directa de los apóstoles magisterium majestuosidad del cuerpo docente de la iglesia y su papa.
El protestantismo. Ningún poder central descansa en un magisterium ni en un solo líder humano. La Biblia y al testimonio del Espíritu Santo como entidades autoritativas. Calvino señalo el Espíritu Santo es el ministro interno de la Escritura, una función del Espíritu Santo es iluminar o enseñarla al creyente (Juan 14:26; 16:13; Romanos 8:16).
La Biblia y el Espíritu Santo nos hablan con una sola voz iluminando la mente, transformando la voluntad y refinando las emociones. Decisiones apropiadas, Señor solo cuando ora, ayuna, lee y estudia la Biblia.
Los abusos de autoridad
Todas las acciones de la iglesia deben regirse por la validación de la verdad por el Espíritu y la Palabra de Dios.
El poder corrompe “El poder absoluto corrompe absolutamente”
FUNDAMENTO DE LA IGLESIA
La palabra de Cristo
Los cristianos no buscan en la ley mosaica el fundamento del cristianismo. Antes bien, se fijan en las palabras de Cristo sobre las que se edifican tanto la fe viva como la comunidad de la fe. No consideramos a Cristo como su cumplimiento (Juan 1:17).
Respecto a la cena del señor, Pablo afirmo lo que recibió “del señor” (1 corintios 11:23). Esa ordenanza es central en la vida de la iglesia. Las palabras de Cristo permanecerán (Mateo 24:35). Estas poseen vida eterna (Juan 6:68), el Espíritu las enseña (corintios 2:13) y nunca debemos agregar o restarles nada (Apocalipsis 22:18-19).
Cristo invita a su iglesia a permanecer en el y a guardar sus palabras (Juan 15-7).
“Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros, como yo os he amado. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando” (15:12-14). La Biblia es singular e insustituible. Es la única autoridad de la iglesia.
Otra mirada a la roca
“el Cristo, el hijo de Dios viviente” (Mateo 16:16).
Pedro es la “roca” de Mateo 16:18. La declaración paulina la iglesia se edifica sobre el fundamento de apóstoles y profetas (efesios 2:20). Reconoce la primacía de Cristo (colosenses 1:16-17).
Los apóstoles y la palabra
Los apóstoles recibieron su autoridad cuando Cristo los comisionó, son columnas de la iglesia (Gálatas 2:9). Esa invitación y encargo para ministrar se extiende a todos los creyentes. Jesús edifica su iglesia sobre la revelación dada a los apóstoles
LA IGLESIA Y SUS CREDOS
El entorno actual de resurgimiento del paganismo en la sociedad occidental encuentra a una iglesia débil e insegura. Muchos integrantes de la iglesia occidental están abandonando a la Biblia como única fuente de su fe. Bloesch afirma: “una parte de la iglesia se rinde ante la seducción de la secularización, pero otra parte resiste la tentación y con nuevo vigor confiesa la fe histórica, usando acertadamente un lenguaje actualizado”. Pocas personas llevan su Biblia a la iglesia por que saben que no la van a necesitar durante el sermón y ni siquiera durante la hora de estudio bíblico. Establecer comunidades bien fundamentadas en las Escrituras demandara un uso mucho más significativo de la Biblia en nuestros cultos.
Primeras formulaciones
“Nadie puede decir: Jesús es el señor, excepto por el Espíritu Santo” (1 corintios 12:3, Biblia de las Americas) “Jesucristo es el señor”(2:11). Llamo a esta columna y baluarte de la verdad (1 Timoteo 3:15) “Hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres”.
Credos históricos de la iglesia
Credo viene de la primera palabra latina que aparece en los credos de los apóstoles y de Nicea.
Los credos históricos son tesoros que señalan victorias monumentales del cristianismo sobre sus enemigos internos y externos.
El mas antiguo, el credo de los apóstoles, “iglesia santa”, 150 d.C.
El credo de Nicea de 325 d.C. podría llamarse Calcedonia “Creo en una iglesia católica y apostólica.
El credo de Atanasio después de la caída de roma. La confesión de fe un rico comercialmente de Lyón, Francia, la declaración de fe Valdense. Dios y verdadero hombre; y una sola iglesia santa, apostólica y católica. Basada exclusivamente en el conocimiento personal de la Biblia y no en los cánones y éticas eclesiástica. Reforma protestante fue la confesión de Augsburgo de 1530. La iglesia luterana. La iglesia de Inglaterra enfoco la Escritura y los sacramentos casi en la misma forma que lo hizo la confesión de Augsburgo.
Las confesiones de Escocia (1556) y Sajonia (1592) “Esta iglesia es invisible, conocida solamente por Dios”. En suiza, helveticas(1536 y 1566) “comunidad congregada”, confesión de Bélgica de 1561. La predicación pura de la doctrina del evangelio, la administración pura de los sacramentos tal y como Cristo los instituyo y la disciplina eclesiástica que castiga el pecado. Bautistas de Nueva Hampshire (1833). En tiempos de persecución. En 1644 la guerra civil inglesa siete iglesias bautistas “Cristo tiene sobre la tierra un reino espiritual que es la iglesia, que el compro y redimió para si, como herencia particular.
Nueva Hampshire de 1833, Westminster de 1647.
Un profesor luterano. El dijo:”La tradición es la fe viva de los muertos, mientras que el tradicionalismo es la fe muerta de los vivos”.
El papel de las declaraciones de fe
Mateo10:32 y 33 reconocen el vinculo entre la fe y las condiciones de fe “A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesare delante de mi padre que esta en los cielos. Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negare delante mi padre que esta en los cielos.
¿Por que necesitamos una declaración de fe?
Es una base o estándar para llamar un pastor.
Requisito parea ser miembro de la iglesia.
Da una base para la cooperación entre la iglesia
Es requisito para ser reconocido por el gobierno.
Para establecer iglesias que se conformen al señorío de Cristo y a la palabra de Dios tal como el Espíritu enseña, y que afirmen la unidad de creencia en el único Dios trino y verdadero.
La libertad de conciencia y la palabra de Dios en la iglesia
Hay tres fuentes primarias de autoridad: las escrituras, tradiciones y las jerarquías que ejercen humildad, estudiar y reflexionar. La libertad del alma significa que los cristianos han de escudriñar las escrituras con oración humilde.
La prioridad de la proclamación
En 1962 pascal. Cita de salmos 119:16: “no me olvidare de tus palabras” salmo 119:115 John Burton.
Santa Biblia para mí
Eres un tesoro aquí;
Tú contienes con verdad
La divina voluntad;
Tu me dices lo que soy,
De quien viene y a quien voy.
(Tr. Pedro Castro).
“sin haber quien les predique” (romanos 10 :14)
La Biblia y las ordenanzas
En el s. XV, los humanistas cristianos como Erasmo dieron prioridad a la proclamación. Y en la actualidad, muchos lideres eclesiástico de tradición independiente han adoptado ese énfasis (la Biblia por encima de los sacramentos), en la santa cena, los creyentes proclaman la muerte del señor hasta que venga de nuevo (1 corintios 11:26).
La iglesia como defensora de la verdad
Repetidas veces el nuevo testamento advierte de falsos maestros, y urge a los creyentes a estar en guardia contra el error y los ataques satánicos. Falsos Cristos y profetas de los días finales (mateo 24: 24). Contra los ladrones y salteadores que roban a las ovejas (Juan 10:1). Los lobos que atacan el rebaño del señor (10; 11-13). (2 corintios 11:1-6; colosenses 2:4-23; 2 Timoteo 3:1-13; Pedro 2:1-3,12-22; Juda 8-19). “En esto conocer el espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de dios”.(1Juan 4:2-3),”bien” la palabra (2Timoteo 2:15) Carl Henry dijo: “temo el día que las personas que ocupa las bancas de nuestras iglesias dejen de usar la Biblia”.
La pureza de la iglesia: la verdad
El himno que George Keith escribió en 1787 “¡cuan firme cimiento!”, expresa la pereza de la Biblia y el refinamiento de la fe por las pruebas. Juan Calvino dijo que debía ser una escuela de cristo. La escritura es agente de un nacimiento de los miembros de la iglesia (1Pedro 1:23) y alimenta y edifica y purifica a la grey (2:2) Jesús autentico la palabra de Dios: “la escritura no puede ser quebrantada” (Juan 10:35).
Si recuperamos la Biblia en la iglesia, la liberaremos de ser esclava de las novedades y tendencias culturales. Ello nos permitirá imitar a Cristo en ves de copiar las últimas corrientes de la fragmentada cultura que nos rodea. Los teólogos liberales alemanes antes de la segunda guerra mundial. Domesticaron la teología a tal grado que no pudieron decirle no a Hitler.
Cuando tratemos de acomodar la Biblia al mundo, nuestras iglesias morirán.
“Y ellas son las que dan testimonio de mi” (Juan 5:39) Romanos10:17. Ella es la única que produce fe.
domingo, 17 de febrero de 2008
AUTOEVALUACIÓN
AUTOEVALUACIÓN
Curso: Naturaleza y misión de la iglesia
TU ARRANCAS CON 100 DE CALIFICACIÓN
Para mantenerla hasta el final, sigue esta auto evaluación
| Número | Requerimiento | Porcentaje | Criterio« | calificación |
| 1 | Capítulo 1 de Ed Hayes | 3% | Viernes 8 | |
| 2 | Capítulo 2 | 3% | Viernes 15 | |
| 3 | Capítulo 3 | 3% | Viernes 22 | |
| 4 | Capítulo 4 | 3% | Viernes 29 | |
| 5 | La Iglesia RGC y Vida en comunidad | 10% | Viernes 29 | |
| 6 | Capítulo 5 | 3% | Viernes 7 marzo | |
| 7 | Capítulo 6 | 3% | Viernes 14 | |
| 8 | Capítulo 7 | 3% | Viernes 28 | |
| 9 | La Iglesia al final del siglo XX | 10% | Viernes 28 | |
| 10 | Capítulo 8 | 3% | Viernes 4 abril | |
| 11 | Capítulo 9 | 3% | Viernes 11 | |
| 12 | Capítulo 10 | 3% | Viernes 18 | |
| 13 | Capítulo 11 | 3% | Viernes 25 | |
| 14 | La realeza de Cristo y la iglesia; Reino de Dios e iglesia. | 10% | Viernes 25 | |
| 15 | Capítulo 12 | 3% | Viernes 2 mayo | |
| 16 | Capítulo 13 | 3% | Viernes 9 | |
| 17 | Examen final | 30% | | |
« El criterio es que la tarea o el trabajo se considera entregado cuando se publique en el blog, no se aceptarán por correo electrónico ni en papel
