miércoles, 2 de abril de 2008

CAPÍTULO 8. “LA IGLESIA Y LA ADORACIÓN”

Seminario Teológico Bautista Mexicano. Campus “Horeb
Materia:
Naturaleza y misión de la iglesia I
Profesor: Ptr. Rafael Pola Baca
Alumno: Hno. César Roberto Ramos Gutiérrez

Reporte de lectura
Libro: “La iglesia”
Autor: Ed Hayes
Editorial: ELA

RESUMEN DEL CAPÍTULO 8. “LA IGLESIA Y LA ADORACIÓN”

La adoración se creó para ser una para ser una de las actividades más espirituales de la iglesia. Jesús le reveló a la mujer samaritana, el enfoque requerido y los parámetros de adoración “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que le adoren”. No importa el esquema tradicional o el contemporáneo.

CONFUSIÓN EN LA IGLESIA

La adoración no es un producto que requiera publicidad y técnicas de venta. Es la actividad suprema del creyente, cuyo propósito es glorificar a Dios.

El propósito de la adoración

El propósito es glorificar a Dios. Confesar que Él es digno de nuestra devoción. Es la respuesta humana a la presencia de Dios. La sencilla verdad es que únicamente Dios merece ser adorado. “Al Señor tu Dios adorarás, y a Él sólo servirás”. La adoración es unidireccional. Tributar gloria a Dios es confiar en Él y considerarlo el único Dios sabio, justo, misericordioso y todopoderoso. Reconocerle como la única fuente y dador de toda buena dádiva y todo don perfecto.

La pérdida de la trascendencia

La adoración genuina tiene poco que ver con nosotros y mucho que ver con nuestro Dios y Señor. La adoración es para el bienestar de Dios no para el nuestro. La adoración de nuestro majestuoso Dios completa nuestra humanidad que fue renovada por la salvación en Cristo.

Forma y estilo

La evangelización motiva al cambio porque desea que los cultos sean más atractivos para los simpatizantes. Sin embargo tales cambios pueden estar en conflicto con el deseo de hacer que los congregantes participen más en la adoración, y puede suceder que los indoctos se incomoden con el aplauso exuberante que acompaña a los estribillos repetitivos. Esto describe la confusión que reina actualmente en los elementos que componen la adoración bíblica.

LOS ELEMENTOS CENTRALES DE LA ADORACIÓN

La adoración es una actividad espiritual. Es la respuesta cristiana al conocimiento de Dios. Incluye tanto la búsqueda como el descanso; el silencio como la expresión externa; la actitud como la acción. En un intento por ilustrar lo que incluían los cultos de adoración de la primera iglesia, William Maxwell citó siete electos que tienen apoyo bíblico:
1. Lecciones de las escrituras.
2. Salmos e himnos.
3. Oraciones comunes.
4. Amenes de la gente.
5. Un sermón o exposición.
6. Recitar una confesión de fe.
7. Dar limosnas.

Todos estos elementos imitaban los patrones del culto en la sinagoga. A ellos podemos agregar:
1. La celebración de la cena del Señor.
2. Oraciones de consagración y acción de gracias.
3. Cánticos e himnos que brotan de la fe apostólica.
4. Dar y recibir el ósculo santo.

En el transcurso de lo siglos se han agregado varias tradiciones a esos elementos básicos. Sin embargo, la adoración verdadera, en cualquiera de sus formas —palabra, canto, oración, respuesta, silencio— tienen que glorificar a Dios.

El ministerio de la palabra

La predicación es parte de la adoración porque Dios habla a su pueblo por medio de su palabra. La Biblia enseña que no hemos de menospreciar la predicación de Cristo en la Cruz y de la cruz. Siendo embajadores de Cristo los predicadores han sido llamados a disertar sobre temas de vida y muerte, cuestiones del alma y del destino humano. En la adoración, el papel de la predicación no es proclamar lo que la gente quiere escuchar sino ser fiel a Cristo y su palabra. El llamamiento principal de la iglesia es a la fidelidad a Cristo y su palabra.

La confesión y profesión de fe

La adoración incluye confesión de dos tipos: reconocimiento del pecado y reconocimiento de Dios y de su revelación divina de la verdad. La confesión es esencial para permanecer en Cristo. En la adoración, el propósito de la confesión es pedir limpieza y después abandonar el pecado. Dios nos da su gracia para que seamos victoriosos y nos proporciona el perdón divino que remite y remueve el juicio del pecado. El segundo y más significativo tipo de confesión es el reconocimiento de Cristo como Señor. En la confesión de fe reconocemos que es sólo Dios quien proveyó salvación por Jesucristo. La costumbre común es incluir la confesión de fe como parte del servicio pública del bautismo. Este también es un acto de adoración.

Las ofrendas

En la adoración, la ofrenda tiene dos significados: ofrecernos a dios y dar dinero para socorrer a los demás. En el acto espiritual de ofrendar, el creyente adora al Señor y, como consecuencia, se hace “rico para con Dios”.

La oración

La oración es un elemento esencial de la adoración. El desacuerdo con las liturgias de la iglesia estatal impulsó a los separatistas a formar grupos pequeños que se dedicaban a la adoración. Esa actividad se hizo común dentro del culto de adoración de la iglesia y fuera del círculo de los fieles que se congregaban el día del Señor. Del Señor mismo adoptamos los modelos de oración. Él con regularidad oraba al Padre, enseñaba a sus discípulos a orar. La oración que Jesús enseñó a sus discípulos sirve de modelo para la adoración cristiana. Pueden emplearse varias clases de oración en el culto público. Una es la adoración, otra son las acciones de gracias, la intercesión y las confesiones. Sea cual fuere el estilo y dondequiera que se eleve, la oración surgida de lo más profundo de nuestro ser debe ocupar un lugar prominente en la adoración.

La música

La música tuvo un papel importante en la historia de Israel y también tiene lugar en la adoración cristiana. Es impresionante que el más largo libro de la Biblia sea Salmos, el himnario Israelita. Se conoce como el salterio y tiene un papel vital en la adoración de los hijos de Dios. En años recientes se han introducido los estribillos de alabanza que tienden a ser el estilo dominante de muchos cultos de adoración. A través de la música en el culto, los creyentes se hablan mutuamente. Esta comunión de los santos es una forma de ejercer el sacerdocio universal de los creyentes. Varios dones espirituales pueden ejercerse empleando la música, por ejemplo, hablar, enseñar y amonestar. Podemos hablas, cantar y amonestar pero, sea cual fuere la actividad, la palabra de Dios siempre tiene que ser prominente. La música puede servir significativamente a la iglesia sólo si se combina con la fe y si su belleza artística se une con la verdad. Puede inspirarnos, enseñarnos y guiarnos únicamente si glorifica a Dios.

DESARROLLANDO UNA CONGREGACIÓN DE ADORADORES

El Espíritu Santo es el que unifica a los creyentes a través de la adoración. Nuestra fe evangélica trasciende todas las barreras de denominación, porque todos los que estamos en Cristo bebemos de la misma fuente. La congregación adoradora manifestará dos cualidades esenciales: comprensión de la vida espiritual y expresión de agradecimiento a Dios. La forma en que una iglesia adora revela si los creyentes son espiritualmente maduros. Las acciones de gracias pueden ser la manera más elevada de adorar, especialmente cuando se expresan en la celebración de la cena del Señor. La devoción espiritual y la piedad son frutos de una congregación bien instruida. La realidad asombrosa del Dios exaltado, digno de ser temido, resulta menoscabada cuando los empequeñecemos para que sea nuestro camarada. Cuando reducimos a Dios de esta manera, malinterpretamos nuestra humanidad, que tanto necesita de su misericordia y gracia. La trascendencia del Señor requiere humillación del espíritu y la mente y contrición del corazón. La adoración es un estado de asombro que estimula a la alabanza y a la acción de gracias. Como sucede con todas las formas de expresión musical los himnos emplean imágenes poéticas, metáforas y otros recursos literarios para comunicar verdades profundas y enriquecer la expresión. La meta de entonar himnos debe ser la misma que estipulan las Escrituras: cantar para que la palabra de Dios y la enseñanza cristiana puedan implantarse en el corazón del adorador. La música es una de las mejores formas de transmitir las profundas verdades teológicas. Si una iglesia sólo canta estribillos de alabanza, limita el alcance de su comprensión teológica.

EL DÍA DEL SEÑOR

El estudio de la adoración no es completo si no se incluye una nueva declaración sobre la postura cristiana respecto al día del Señor. El día del Señor celebramos la resurrección de Cristo. El domingo se convirtió en el principal día de la adoración cristiana antes del fin del primer siglo. Constantino decretó el domingo como día de reposo oficial en el imperio romano, esto después del edicto de Milán. Aunque Lucero consideraba que cada día y hora eran propicios para escuchar la exposición de la palabra de Dios. Sin embargo, invariablemente la cena del Señor se celebraba en domingo. Las apelaciones a la libertad cristiana y las realidades sociológicas necesitan considerarse a la luz de una teología netamente bíblica. El Dios maravilloso que busca adoradores juzga las tendencias nocivas del individualismo, personalismo, pragmatismo y narcisismo. Si la iglesia quiere honrar a Dios, no debe ceder ante preferencias y gustos. Tiene un solo enfoque, atribuir valor y dignidad al Señor. El pueblo de Dios merece tener una participación activa en el culto de adoración y no ser un oyente pasivo. La adoración no es un privilegio exclusivo de los ministros, ni es un programa meramente humano donde la gente se expresa desordenadamente. Es un acto corporativo de sacrificio a Dios que tiene su único propósito de honrar al Dios trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo.

THE END

6 comentarios:

omar martinez dijo...

LA IGLESIA Y LA ADORACIÓN
8

En la actualidad, muchas congregaciones se encuentran en una encrucijada respecto a la adoración; no pueden decidir qué estilo adoptar.
CONFUSIÓN EN LA IGLESIA. La confusión acerca de la adoración en las palabras estilo y substancia. La adoración es la actividad suprema del creyente, cuyo propósito es glorificar a Dios.
El propósito de la adoración. Es glorificar a Dios. En esencia, adorar es atribuir “valor” al Señor, es decir, confesar que él es digno de nuestra adoración. La sencilla verdad es que únicamente Dios merece ser adorado.
Problema principal.
Hoy día, el dogma de la adoración se preocupa más por la forma y estilo que por la verdad.
La perdida de la trascendencia.la adoración verdadera tiene que ver con nosotros y mucho que ver con nuestro gran Dios y Señor.
Forma y estilo. La iglesia que escogemos es la que tiene el estilo de Adoración más acorde con nuestro gusto.
LOS ELEMENTOS CENTRALES DE LA ADORACIÓN. La adoración es una actividad espiritual. Es la respuesta cristiana al conocimiento de Dios. La adoración verdadera, en cualquiera de sus formas –palabra, canto, oración, respuesta, silencio- tiene que glorificar a Dios.
El ministerio de la palabra. La Biblia tiene un papel muy importante en la genuina adoración. En la congregación que adora, se predica la Biblia. La predicación es parte de la adoración porque Dios habla a su pueblo por medio de su palabra. En la adoración, el papel de la predicación no es proclamar lo que la gente quiere escuchar sino ser fiel a Cristo y su palabra.
La confesión y profesión de fe. La adoración incluye confesión de dos tipos: reconocimiento de pecado y reconocimiento de Dios y de su revelación divina de la verdad. La confesión es esencial para permanecer en Cristo. El segundo y más significativo tipo de confesión es el reconocimiento de Cristo como Señor.
Las ofrendas. En la adoración, la ofrenda tiene dos significados: ofrecernos a Dios y dar dinero para socorrer a los demás.
La oración. La oración es un elemento esencial de la adoración. Varias clases de oración en el culto público: Una es la adoración; otra las acciones de gracias; la intercesión; las confesiones.
La música. A través de la música en el culto, los creyentes se hablan mutuamente. La música en la adoración tiene el propósito de crear música en el corazón para el Señor y siempre debe acompañarse con acciones de gracias a Dios.
DESARROLLANDO UNA CONGREGACIÓN DE ADORADORES. El espíritu Santo es el que unifica a los creyentes a través de la adoración. Todo grupo de creyentes debe tener como meta desarrollar una congregación de adoradores.
EL DÍA DEL SEÑOR. Los primeros cristianos se congregaban el primer día de la semana para conmemorar la resurrección del Señor. Los puritanos observaron estrictamente el domingo por considerarlo el nuevo sabbath. Si la iglesia quiere honrar a Dios, no debe ceder ante preferencias y gustos. Tiene un solo enfoque, atribuir valor y dignidad al Señor. El pueblo de Dios merece tener una participación activa en el culto de adoración y no ser un oyente pasivo.

navesfrancisco dijo...

CAPITULO 8

LA IGLESIA Y LA ADORACIÓN

“Dios es espíritu; y los que le adoran, es espíritu y en verdad es necesario que adoren” (Juan 4:24). “Vi yo al señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo” (Isaías 6:1) “Veía al Señor siempre delante de mi” (véase salmos 16:8; hechos 2:25).

CONFUSIÓN EN LA IGLESIA

Es la actividad suprema del creyente, cuyo propósito es glorificar a Dios. El propósito de la adoración es glorificar a Dios. Incluye varias actitudes y actividades que nos ayudan a enfocar y concentrarnos en Dios. El ritual incorpora la libertad artística y estética, que nos animan a adorar con profunda devoción. “Este pueblo de labios me honra; mas su corazón esta lejos de mi. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres” (Mateo 15:8-9). “Al señor tu Dios adorarás, y a el solo servirás” (4:10). Al adorar en la casa de Dios nos ponemos en contacto con el, no con nosotros mismos. La meta de la iglesia es adorar y ensalzar a Dios. “Entre para adorar; salga para servir”.

Tributar gloria a Dios es confiar en el y considerarlo el único Dios sabio, justo, misericordioso y todopoderoso. Significa reconocerlo como única fuente y dador de toda buena dádiva y todo don perfecto. “Adorar a Dios es glorificarlo”, y glorificar a Dios es el principal puposito del cristiano.

La pérdida de la trascendencia

La perdida de lo sagrado en nuestra iglesia es un asunto serio. La adoración es para su “bienestar”, no para el nuestro.

Forma y estilo

No todos están de acuerdo en la forma en que debe adorarse en la iglesia cristiana. Para muchos incluye periodos de silencio, oración, alabanza, música, confesión, adoración y proclamación de la palabra de Dios. Para un número cada vez mas creciente de evangélicos, es un tiempo flexible que contiene celebración, drama, alabanza y predicación, todo ello con un espíritu de júbilo.
La evangelización motiva el cambio por que desea que los cultos sean mas atractivos para los simpatizantes.

ELEMENTOS CENTRALES DE LA ADORACIÓN

La búsqueda como el descanso; el silencio como la expresión externa; la actitud como la acción. Por un tiempo la adoración cristiana era igual a la de la sinagoga o el templo. En el transcurso de los siglos se han agregado varias tradiciones a esos elementos básicos. La adoración verdadera, en cualquiera de sus formas- palabra, canto, oración, respuesta, silencio- tiene que glorificar a Dios.


El ministerio de la palabra

La predicción es parte de la adoración por que Dios habla a su pueblo por medio de su palabra. “No sufrirá la sana doctrina, si no que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias.” (2 Timoteo 4:3).

La confesión y profesión de fe

La adoración pública cristiana es en si una confesión poderosa de fe en Dios. Dos tipos: reconocimiento del pecado y reconocimiento de Dios y de su revelación divina de la verdad. Salmos 51:1-6. “Ten piedad de mi, oh Dios, conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado. He aquí, tú amas la verdad en lo intimo, y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría”.

(Juan 1:9). En la adoración, el propósito de la confesión es pedir limpieza y después abandonar el pecado. Dios nos da su gracia para que seamos victoriosos y nos proporciona el perdón divino que remite y remueve el juicio del pecado. “Nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo” (1 Corintios 12:3). Romanos 10:9-10: “Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyentes en tu corazón que Dios le levanto de los muertos, serás salvo. Por que con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación”. “Jesús es el Señor”. En Hebreos 13:15.

Las ofrendas

En la adoración, la ofrenda tiene dos significados: ofrecernos a Dios y dar dinero para socorrer a los demás. Jesús advirtió contra las ofrendas ostentosas, y enseño que lo que cuenta es la motivación sincera que proviene del corazón. En el acto espiritual de ofrendar, el creyente adora al Señor y, como consecuencia, se hace “rico para con Dios” (12:21).

La oración

La oración es un elemento esencial de la adoración. “Mi casa, casa de oración será llamada” (Mateo 21:13) “Señor, enséñanos a orar”. El padre nuestro como guía general o como oración que debe repetirse a la letra. Pueden emplearse varias clases de oración en el culto público. Una es la adoración. Otras son las acciones de gracia. La intersección, las confesiones. Sea cual fuere el estilo y dondequiera que se eleve, la oración surgida de lo mas profundo de nuestro ser debe ocupar un lugar prominente en la adoración.

La música

La música tuvo un papel importante, en la historia de Israel y también tiene lugar en la adoración cristiana. La música en la adoración tiene el propósito de crear música en el corazón para el Señor. La música puede servir significativamente ala iglesia solo si se combina con la fe y si su belleza artística se une con la verdad. Puede inspirarnos, enseñarnos y guiarnos únicamente si glorifica a Dios.


DESARROLLANDO UNA CONGREGACIÓN DE ADORADORES

EL Espíritu Santo – no el estilo – es el que unifica a los creyentes a través de la adoración. Todo grupo de creyentes debe tener como meta desarrollar una congregación de adoradores.
La adoración es un estado de asombro que estimula a la alabanza y a la acción de gracias. En la Biblia uno percibe como Dios se comunica con la humanidad, y en el himnario vemos como la humanidad se comunica con Dios. Como sucede con todas las formas de expresión musical, los himnos emplean imágenes poéticas, metáforas y otros recursos literarios para comunicar verdades profundas y enriquecer la expresión. Si una iglesia solo canta estribillos de alabanza, limita el alcance de su comprensión teológica.

EL DIA DEL SEÑOR

El estudio de la adoración no es completo si no se incluye una nueva declaración sobre la postura cristiana respecto al día del Señor. También revela que las reuniones del día domingo se realizan desde mediados del primer siglo. Uno de esos cultos se describe en Hechos 20:7-12. Las llamadas “mega-iglesia” ha popularizado los cultos múltiples, aunque no se realice un domingo, para satisfacer los gustos y deseos de la congregación.
Si la iglesia quiere honrar a Dios, no debe ceder ante preferencias y gustos. Tiene un solo enfoque, atribuir valor y dignidad al Señor. El pueblo de Dios merece tener una participación activa en el culto de adoración y no ser oyente pasivo. La adoración no es un privilegio exclusivo de los “ministerios”, ni es un programa meramente humano donde la gente se expresa desordenadamente. Es un acto corporativo de sacrificio a Dios que tiene el único propósito de honrar al Dios trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo

Anónimo dijo...

SEMINARIO TEOLOGICO BAUTISTA CAMPUS HOREB

MATERIA: Naturaleza y Misión de la Iglesia
TAREA: Resumen del libro LA IGLESIA EL CUERPO DE CRISTO
PROFESOR: Rafael Pola Baca
ALUMNO: Eleazar González García


CAPITULO 8 LA IGLESIA Y LA ADORACION

Asegúrate de ser la clase de adorador que quieres que tus alumnos sean

CONFUSION EN LA IGLESIA
La confusión acerca de la adoración consiste en las palabras “estilo y substancia”. La propaganda provoca antojos, transforma nuestras preferencias en supuestas necesidades y nos obliga a comprar más productos.

El propósito de la adoración es glorificar a Dios. En esencia, adorar es atribuir valor al Señor, confesar que Él es digno de nuestra devoción.
En la actualidad, el dogma de la adoración se preocupa más por la forma y el estilo que por la verdad.
La única verdad es que Dios merece ser adorado. Nuestro Señor Jesús confrontó al diablo con palabras fuertes como “Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás” (Mateo 4:10). Si nuestra adoración se enfoca en Dios no habrá forma de que entre el tentador. La adoración es unidireccional, se dirige a Dios. Al adorar en la casa de Dios, nos ponemos en contacto con él, no con nosotros mismos.
El antiguo lema: “entre para adorar; salga para servir” pareciera no tener importancia y estar pasado de moda, pero dice muchísimo sobre el propósito de las reuniones cristianas. Lutero cría que adorar a Dios es glorificarlo. El principal propósito del cristiano es Glorificar a Dios.
La sociedad, obsesionada por la terapia, el énfasis en nosotros mismos y en cómo nos sentimos, ha sustituido la verdadera adoración a Dios. La adoración es para nuestro Dios, no para nosotros. Tiene como propósito magnificarlo y tributarle gloria a Él.
La adoración de nuestro majestuoso Dios completa nuestra humanidad, que fue renovada por la salvación en Nuestro Señor Jesucristo.
La adoración es una actividad espiritual. Es la respuesta cristiana al conocimiento de Dios.
Los reformadores cambiaron muchas formas de adoración de su época. Con ellos la misa se convirtió en un culto en el idioma común de la gente en vez del latín. Abandonaron las vestimentas, destruyeron las imágenes y establecieron nuevas formas musicales. Lutero, Zuinglio y Calvino estuvieron de acuerdo en la función central de la Biblia en la adoración.
La Biblia tiene un papel muy importante en verdadera adoración. Desde el siglo III, los creyentes se ponían en pie en señal de reverencia cuando se leían las Escrituras, cantaban muchos salmos. Tanto cantar y leer las Escrituras eran elementos esenciales de la adoración en la congregación que adora y se predica la Biblia.
La predicación es parte de la adoración porque Dios habla a su pueblo por medio de su Palabra.
La Biblia enseña que no hemos de menospreciar la predicación de Cristo y de la cruz. Siendo embajadores de Cristo, los predicadores han sido llamados a razonar detenida y metódicamente sobre temas de vida y muerte, cuestiones del alma y el destino humano.
Algunas personas afirman que como la iglesia es irreverente, debemos dar a la gente lo que quiere oír. Instan en que hemos de evitar hablar de doctrina y teología porque la gente ha sido ahuyentada de la iglesia por el aburrimiento.
Es cierto que el aburrimiento ha causado muchos estragos, pero el llamamiento principal de la iglesia es a la fidelidad a Cristo y su palabra.

La confesión y profesión de fe.
La adoración pública cristiana es en sí una confesión poderosa de fe en Dios. La adoración incluye confesión de dos tipos: reconocimiento del pecado y reconocimiento de Dios y de su revelación divina de la verdad.
La confesión es esencial para permanecer en Cristo. Un tiempo apropiado para la confesión de pecado es antes de servir la cenadle Señor. Las Escrituras enseñan que al venir a la mesa del Señor los creyentes deben examinarse.

Las ofrendas.
En la adoración, la ofrenda tiene dos significados: ofrecernos a Dios y dar dinero para socorrer a los necesitados. La ofrenda para los santos pobres es un acto de sacrificio tangible y permanente que encierra el don de gracia que se hizo en el calvario.

La oración.
La oración es un elemento esencial de la adoración. Del mismo Señor adoptamos los modelos de oración. Él oraba al Padre constantemente, enseñaba a sus discípulos a orar.
Los primeros cristianos tenían la costumbre de orar juntos y las epístolas nos exhorta a orar.
La oración que Jesús enseñó a sus discípulos sirve de modelo para la adoración cristiana.
En la adoración, las plegarias no deben limitarse a las necesidades de los fieles, sino ofrecerse por todos los que tienen autoridad.

La música.
La música tuvo un papel importante en la historia de Israel y también tiene lugar en la adoración cristiana.
El canto de los salmos se menciona en Colosenses 3:16 y Efesios 5:19. En la iglesia occidental, los salterios latinos más antiguos se tradujeron de la Septuaginta. En la iglesia oriental siempre se han ocupado salmos.
Además del salterio, en la adoración se han ocupado gran variedad de formas musicales.
En la última cena, los discípulos cantaron un himno (Mt. 26:30), probablemente el Hallel)
L Reforma afectó demasiado los estilos musicales de la adoración. Martín Lutero, que era muy buen músico, imitaba los patrones de la música medieval secular. Calvino, en el culto no toleraba nada que no contuviera las palabras exactas de las Escrituras.
Recientemente se han introducido los estribillos de alabanza que tienden a ser el estilo dominante de muchos cultos de adoración.
La música puede servir significativamente a la iglesia sólo si se combina con la fe y si su belleza artística se une con la verdad. Puede inspirarnos, enseñarnos y guiarnos únicamente si glorifica a Dios.

El Espíritu Santo, no el estilo, es el que unifica a los creyentes a través de la adoración.

EL DIA DEL SEÑOR.
El estudio de la adoración no es completo si no se incluye una nueva declaración sobre la postura cristiana respecto al día del Señor. Algunas iglesias consideran que el sábado es el día de adoración pensando que observan el verdadero “sabbath” israelita, pero la mayoría de los grupos adoran en domingo.
Como referencia al primer día de la semana, la expresión “el día del Señor” sólo aparece en Apocalipsis 1:10. Sabemos quelos primeros cristianos se congregaban el primer día de la semana para conmemorar la resurrección de nuestro Señor.
Existe mucha evidencia para confirmar que el domingo se convirtió en el principal día de la adoración cristiana antes del fin del primer siglo.
El mandamiento del Antiguo Testamento respecto al día de reposo (Ex. 16:29; 20:8; 31:15; Lv. 23:3) no se repite en el Nuevo Testamento. Willy Rodorf afirma que el mandato acerca del sábado se superó por la realidad de Cristo y por la libertad de los hijos de Dios.
Después del edicto de Milán, el emperador Constantino decretó el domingo como día de reposo oficial en el imperio romano. Lutero y los reformadores aceptaban que el día del Señor fuera el “sabbath” cristiano, pero Lutero consideraba que cada día y hora eran propicios para escuchar la exposición de la palabra de Dios. Sin embargo la cena del Señor invariablemente se celebraba en domingo.
La adoración no es un privilegio exclusivo de los ministros, ni es un programa meramente humano donde la gente se expresa desordenadamente. Es un acto corporativo de sacrificio a Dios que tiene el único propósito de honrar al Dios trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo.

FERNANDO RODRIGUEZ dijo...

CAPITULO 8

LA IGLESIA Y LA ADORACIÓN

“Dios es espíritu; y los que le adoran, es espíritu y en verdad es necesario que adoren” (Juan 4:24).

El Objetivo de la Adoracion
La adoracíon es uno de los pilares de la iglesia y viene contenido en El Gran Mandamiento. una Iglesia que no Adora esta muerta. los esfuerzos de la adoración deben estar enfocados a Dios y nada mas a Dios.

CONFUSIÓN EN LA IGLESIA

El propósito de la adoración es glorificar a Dios. Incluye varias actitudes y actividades que nos ayudan a enfocar y concentrarnos en Dios. El ritual incorpora la libertad artística y estética, que nos animan a adorar con profundo fervor.La meta de la iglesia es adorar y ensalzar a Dios. “Entre para adorar; salga para servir”.

Tributar gloria a Dios es confiar en el y considerarlo el único Dios sabio, justo, misericordioso y todopoderoso
La pérdida de la trascendencia

La perdida de lo sagrado en nuestra iglesia es un asunto serio. La adoración es para su “bienestar”, no para el nuestro.

Forma y estilo

No todos están de acuerdo en la forma en que debe adorarse en la iglesia cristiana. Para muchos incluye periodos de silencio, oración, alabanza, música, confesión, adoración y proclamación de la palabra de Dios. Para un número cada vez mas creciente de evangélicos, es un tiempo flexible que contiene celebración, drama, alabanza y predicación, todo ello con un espíritu de júbilo.
La evangelización motiva el cambio por que desea que los cultos sean mas atractivos para los simpatizantes.





ELEMENTOS CENTRALES DE LA ADORACIÓN


El ministerio de la palabra

La predicacón es parte de la adoración por que Dios habla a su pueblo por medio de su palabra. (2 Timoteo 4:3).

La confesión y profesión de fe

La adoración pública cristiana es en si una confesión poderosa de fe en Dios. Dos tipos: reconocimiento del pecado y reconocimiento de Dios y de su revelación divina de la verdad
Las ofrendas

En la adoración, la ofrenda tiene dos significados: ofrecernos a Dios y dar dinero para socorrer a los demás. La oración

La oración es un elemento esencial de la adoración. Pueden emplearse varias clases de oración en el culto público. Una es la adoración. Otras son las acciones de gracia. La intersección, las confesiones. Sea cual fuere el estilo y dondequiera que se eleve, la oración surgida de lo mas profundo de nuestro ser debe ocupar un lugar prominente en la adoración.

La música

La música tuvo un papel importante, en la historia de Israel y también tiene lugar en la adoración cristiana. La música en la adoración tiene el propósito de crear música en el corazón para el Señor. La música puede servir significativamente ala iglesia solo si se combina con la fe y si su belleza artística se une con la verdad. Puede inspirarnos, enseñarnos y guiarnos únicamente si glorifica a Dios.





DESARROLLANDO UNA CONGREGACIÓN DE ADORADORES

EL Espíritu Santo – no el estilo – es el que unifica a los creyentes a través de la adoración. Todo grupo de creyentes debe tener como meta desarrollar una congregación de adoradores.
La adoración es un estado de asombro que estimula a la alabanza y a la acción de gracias.
EL DIA DEL SEÑOR

Las reuniones del día domingo se realizan desde mediados del primer siglo. Uno de esos cultos se describe en Hechos 20:7-12..
Si la iglesia quiere honrar a Dios, no debe ceder ante preferencias y gustos. Tiene un solo enfoque, atribuir valor y dignidad al Señor. El pueblo de Dios merece tener una participación activa en el culto de adoración y no ser oyente pasivo. La adoración no es un privilegio exclusivo de los “ministerios”, ni es un programa meramente humano donde la gente se expresa desordenadamente. Es un acto corporativo de sacrificio a Dios que tiene el único propósito de honrar al Dios trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo

carlos monjaras m dijo...

Materia: Naturaleza y Misión de la iglesia
Profesor: Rafael Pola Baca
Alumno: Carlos Monjaras Mirón
Tarea: Resumen del libro la iglesia el cuerpo de Cristo hoy


CAPITULO 8 LA IGLESIA Y LA ADORACION

Nos has creado para ti, y nuestros corazones están inquietos hasta que encuentran descanso en ti.

En la iglesia evangélica, la palabra que provoca más divisiones entre las generaciones es adoración. Lo que se creó para ser una de las actividades más espirituales de la iglesia, ahora separa a la gente. Hasta hemos categorizado nuestros cultos de adoración a Dios. A un culto se le llama “tradicional” y a l otro “contemporáneo”. Y tendemos a tildar de irrelevante a alguno de esos estilos, todo depende del punto de vista del adorador.
Mientras que los cristianos enfaticemos la cuestión del estilo de adoración, habrán malos entendidos, divisiones y poco terreno común, que es esencial para la comunión. “Dios es Espíritu… Juan 4:24” El asunto del estilo queda fuera del perímetro del espíritu y la verdad.
¿Debemos aferrarnos a la tradición? Si es así, ¿a cuál tradición? O ¿debemos cambiar al estilo o estilos contemporáneos? ¿Es demasiado idealista esperar que se restaure la visión y adoración del profeta Isaías: “Vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo” El día de Pentecostés, Pedro citó las palabras de David, “Veía al Señor siempre delante de mí.

CONFUSION EN LA IGLESIA
La confusión acerca de la adoración estriba en las apalabras estilo y sustancia. Nuestro mundo entiende más la primera que la segunda. La publicidad y el mercadeo apelan a lo que la gente quiere y apetece. La meta de la mercadotecnia es descubrir una necesidad y suplirla llenando los deseos y ambiciones de la gente.
Sin embargo, la adoración no es un producto que requiera publicidad y técnicas de venta. Es la actividad suprema del creyente, cuyo propósito es glorificar a Dios. Debe girar alrededor de Él y no de la gente, ni para “hacerla sentirse bien”.

El propósito de la adoración
El propósito de la adoración es glorificar a Dios. En esencia, adorar es atribuir “valor” al Señor, es decir, confesar que él es digno de nuestra devoción. Es la respuesta humana a la presencia de Dios. Hoy en día, el dogma de la adoración se preocupa más por la forma y el estilo que por la verdad. Jesús denunció a los formalistas de su época: “este pueblo de labios me honra; más su corazón esta lejos de mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres” Mateo 15:8-9.
La sencilla verdad es que únicamente Dios merece ser adorado. La adoración es unidireccional, se dirige a Dios. Al adorar en la casa de Dios nos ponemos en contacto con él, no con nosotros mismos. Es más, Dios busca esa clase de adoradores.
Para algunos evangélicos es difícil aceptar que la meta de la iglesia es adorar y ensalzar a Dios. Tributar gloria a Dios es confiar en él y considerarlo el único Dios sabio, justo, misericordioso y todopoderoso. Significa reconocerlo como única fuente y dador de toda buena dádiva y todo don perfecto. Lutero creía que “Adorar a Dios es glorificarlo” y glorificar a Dios es el principal propósito del cristiano.

La pérdida de la trascendencia
La pérdida de lo sagrado en nuestras iglesias es un asunto serio. Nuestra sociedad. Obsesionada por la terapia, el énfasis en nosotros mismos y en cómo nos sentimos, ha sustituido la adoración genuina de Dios. A pesar de ello tenemos que afirmar que la adoración verdadera tiene poco que ver con nuestro gran Dios y Señor. La adoración es para su bienestar, no para el nuestro.

Forma y estilo
No todos están de acuerdo en la forma en que debe adorarse en la iglesia cristiana. Para muchos incluye períodos de silencio, oración, alabanza, música, confesión, adoración y proclamación de la palabra de Dios. La iglesia que escogemos es la que tiene el estilo de adoración más acorde con nuestros gustos. La evangelización motiva al cambio porque desea que los cultos sean más atractivos para los simpatizantes. Sin embargo, tales cambios pueden estar en conflicto con el deseo de hacer que los congregantes participen más en la adoración, y puede suceder que los indoctos se incomoden con el aplauso exuberante que acompaña a los estribillos repetitivos.

LOS ELEMENTOS CENTRALES DE LA ADORACION
La adoración es una actividad espiritual. Es la respuesta cristiana al conocimiento de Dios. Incluye tanto la búsqueda como el descanso; el silencio como la expresión externa; la actitud como la acción. Es inútil intentar codificar una liturgia para la iglesia a partir del Nuevo Testamento. Sin embargo, éste revela varios hechos acerca de la adoración en la iglesia primitiva.
En un intento por ilustrar lo que incluían los cultos de adoración de la primera iglesia,
En el transcurso de los siglos se han agregado varias tradiciones a esos elementos básicos.
El gran despertar y los muchos avivamientos religiosos dejaron su huella en la adoración evangélica. Introdujeron cantos con mensaje evangelizador, una respuesta emocional, testimonios y llamados a pasar al frente. En nuestros días muchas iglesias han abandonado la tradición y han abrazado el estado de entretenimiento, prolongados períodos de cantos de alabanza. La adoración verdadera en cualquiera de sus formas, palabra, canto, oración, respuesta, silencio- tiene que glorificar a Dios.

El ministerio de la palabra
La Biblia tiene un papel muy importante en la genuina adoración. En la congregación que adora se predica la Biblia. La predicación es parte de la adoración porque Dios habla a su pueblo por medio de su Palabra. La Biblia enseña que no hemos de menospreciar la predicación de Cristo en la cruz. Si los predicadores creen que la gente sólo necesita oír cómo tener éxito en los negocios, cuerpos sanos, matrimonios mejores, hijos bien portados y sexo más romántico, se equivocan. Siendo embajadores de Cristo, los predicadores han sido llamados a disertar sobre temas de vida y muerte, cuestiones desalma y el destino humano. En la adoración, el papel de la predicación no es proclamar lo que la gente quiere escuchar sino ser fiel a Cristo y a su palabra.

La confesión y profesión de fe
La adoración pública cristiana es en sí una confesión poderosa de fe en Dios. La adoración incluye confesión de dos tipos reconocimiento del pecado y reconocimiento de Dios y de su revelación divina de la verdad. La confesión es esencial para permanecer en Cristo. La Biblia nos llama al arrepentimiento y a la fe, de manera ue la confesión siempre debe ser la respuesta a la palabra de Dios. Esto es lo que significa la frase “andamos en luz” (i Juan 1:7). En la adoración el propósito de la confesión es pedir limpieza y después abandonar el pecado. Dios nos da su gracia para que seamos victoriosos y nos proporciona el perdón divino que remite y remueve el juicio del pecado. La alabanza y confesión se denominan “fruto de labios”.
Las ofrendas
En la adoración, la ofrenda tiene dos significados: ofrecernos a Dios y dar dinero para socorrer a los demás. La primera claramente se ve en el regalo de la vida hecho por nuestro Señor cobre la cruz. La ofrenda para los santos pobres es un acto de sacrificio tangible y permanente que encierra el don de gracia que se hizo en el calvario.

La oración
La oración es un elemento esencial de la adoración. Los primeros cristianos tenían la costumbre de orar juntos y las epístolas nos exhortan a orar. La oración ha de ser un ejercicio rutinario o de segunda importancia. La instrucción paulina a Timoteo detalla varios tipos de oración: rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias. En la adoración, las plegarias no deben limitarse a las necesidades de los fieles, sino ofrecerse por todos los que tienen autoridad y tenemos que pedir por la salvación de los perdidos.

La música
La música tuvo un papel importante en la historia de Israel y también tiene lugar en
la adoración cristiana. Es impresionante que el más largo libro de la Biblia sea Salmos. El himnario israelita. Se conoce como el “salterio” y tiene un papel vital en la adoración de los hijos de Dios. Además del salterio, en la adoración se han ocupado gran variedad de formas musicales. A través de la música en el culto, los creyentes se halan mutuamente. Esta “comunión” de lozanitos es una forma de ejercer el sacerdocio universal de los creyentes.
La música puede servir significativamente a la iglesia sólo si se combina con la fe y si su belleza artística se une con la verdad. Puede inspirarnos, enseñarnos y guiarnos únicamente si glorifica a Dios.

DESARRRLLANDO UNA CONGREGACION DE ADORADORES
¿Qué hace que unas iglesias sean más “espirituales” que otras? Esta pregunta no tiene respuesta fácil. Puede que los carismáticos deseen aplicarse esa descripción por encima de otras congregaciones. Pero el Espíritu Santo – no el estilo - es el que unifica a los creyentes a través de la adoración.

EL DIA DEL SEÑOR.
El estudio de la adoración no es completo si no se incluye una nueva declaración sobre la postura cristiana respecto al día del Señor. Algunas iglesias consideran que el sábado es el día de adoración pensando que observan el verdadero “sabbath” israelita, pero la mayoría de los grupos adoran en domingo.
Como referencia al primer día de la semana, la expresión “el día del Señor” sólo aparece en Apocalipsis 1:10. Sabemos que los primeros cristianos se congregaban el primer día de la semana para conmemorar la resurrección de nuestro Señor.
Existe mucha evidencia para confirmar que el domingo se convirtió en el principal día de la adoración cristiana antes del fin del primer siglo.
El mandamiento del Antiguo Testamento respecto al día de reposo (Ex. 16:29; 20:8; 31:15; Lv. 23:3) no se repite en el Nuevo Testamento. Willy Rodorf afirma que el mandato acerca del sábado se superó por la realidad de Cristo y por la libertad de los hijos de Dios.
Después del edicto de Milán, el emperador Constantino decretó el domingo como día de reposo oficial en el imperio romano. Lutero y los reformadores aceptaban que el día del Señor fuera el “sabbath” cristiano, pero Lutero consideraba que cada día y hora eran propicios para escuchar la exposición de la palabra de Dios. Sin embargo la cena del Señor invariablemente se celebraba en domingo.
La adoración no es un privilegio exclusivo de los ministros, ni es un programa meramente humano donde la gente se expresa desordenadamente. Es un acto corporativo de sacrificio a Dios que tiene el único propósito de honrar al Dios trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo.

FERNANDO RODRIGUEZ dijo...

La iglesia al final del Siglo XX
Francis A. Schaeffer

CAPITULO 1
Raíces de la Revolución Estudiantil

Se multiplica la ciencia

Desde el momento mismo de la caída del hombre, vemos que el hombre comienza a pensar menos en Dios y mas en sus propias conclusiones, de ahí que la ciencia este en constante evolución, y cuando algún científico cree que ya encontró algo nuevo sobre su propia existencia se lleva un chasco por que la verdad no puede ser mas clara y evidente que en Dios.

Bacón nos habla de que el hombre esta separado de Dios a causa de su culpabilidad moral pero maravilloso a pesar de todo.

El hombre moderno a quien le han dicho que la razón ha llegado a la conclusión de que el hombre es un cero absoluto.

Pensando deductivamente El hombre comienza desde si mismo, intentando basar todas las soluciones sobre si mismo, sin recibir nada de ninguna otra fuente y rechazando específicamente toda revelación de Dios.

Y la realidad es que el hombre no puede derivar nada desde lo particular.

Rousseau y la libertad autónoma

Parece mentira imaginar que este personaje haya tenido que ver algo con nuestra guerra de Independencia pero así fue, fueron tiempos difíciles debemos de recordar que la revolución industrial estaba comenzando y que había una competencia entre la fabricación fabril y el hombre por eso Rosseu hablaba de una libertad del hombre.

En su análisis de crianza de hijos tanto el como Gaugin Fracasan como padres.

Ciencia Moderna y Ciencia Ultramoderna

La ciencia Moderna nació de que el hombre en base a su razón podía comprende el Universo puesto que lo había creado Dios.

La ciencia Ultramoderna, sin embargo le añadió la idea de la uniformidad de causas naturales y añade una frase (sistema cerrado) y yo añadiría según esto todo es por casualidad.

El hombre siempre se ha considerado a si mismo distinto y separado de lo humano.

Alineación Cósmica

El verdadero hombre desea que su amor sea algo más que meterse en la cama con una mujer.

El hombre apartado de Dios habla de valores que no acepta que son emanados de Dios.

Husley y los valores de la Droga

Es increíble conocer al responsable del culto de la droga.

La respuesta de Jesús a Camus

En su obra la Peste Orán Jean Terrou se enfrenta al dilema unirse al medico y luchar contra la plaga, con la que se convertirá en humanitario pero estará luchando contra Dios o ponerse del lado del sacerdote y no luchar contra la plaga, con lo que no sería humanitario.
Yo creo que el dilema se resuelve orando por los enfermos y orando por el doctor y esa sería la solución de Fernando Rodríguez.

La revolución estudiantil Internacional

Desde tiempos remotos hasta nuestros días considero que el hedonismo es una practica muy común en el mundial, la idea de nuestra propia satisfacción.

Y en la ortodoxia de la iglesia no se entendió el termino VIVIMOS EN UNA CULTURA DE PLASTICO

Por lo que los cristianos ortodoxos perdieron su status quo siendo una minoría.

Y yo me pregunto ¿actualmente hay alguna diferencia?
Yo pienso que nuestro reto es el penetrar en estas juventudes confundidas y regresarlos al camino.

Las demás respuestas simplemente no son respuestas la única verdad es Cristo y de nosotros depende que el evangelio se difunda adecuadamente.

Nuestro testimonio es una practica efectiva, nuestras relaciones entre hermanos y esta es la base de que Cristo realmente esta actuando en nuestras vidas.

Si Cristo fue un revolucionario sus discípulos tienen que ser revolucionarios

1.- Los cristianos vivimos con el gran estatuto

2.- La predicación y la práctica de la verdad

3.- Comunidad sometida a la palabra de Dios

La iglesia es una cultura agonizante

En este capitulo no se aporta nada nuevo.

Nos habla de nuestra relación con Dios que nos llama por nuestro nombre, De nuestro amor asía el señor, y que tenemos que vivir cada momento en unión con nuestro señor

La amenaza del silencio

En la actualidad no hay una visión con los problemas actuales no logramos enseñar que el ser hijos de Dios requiere un cambio en nuestra forma de vivir, y este cambio significa que somos príncipes del reino y que tenemos nuevos modales.

El hombre moderno ya no cree en la verdad y solo cree en la síntesis dialéctica.

Los otros problemas de los que trata el autor son irrelevantes y los ponemos en las manos de Dios.


El hombre moderno como manipulador

La búsqueda del poder en el hombre ha hecho que sus ideales sublimes lo hayan convertido en un manipulador.

Científicamente, en nuestras leyes (aborto, enlaces entre homosexuales), históricamente El país de las traiciones y la corrupción, La corrupción en la religión, La televisión, La Química Drogar el agua potable y la Electrónica etc.

El Cristianismo revolucionario

Cristianismo Ardiente

Toda predicación del evangelio ha de estar plena de contenido.

La verdad existe y es posible conocerla verazmente

Estar alertas con la gente a alcanzar. Para evitar que se vomiten en tus cuartos.

En conclusión el autor es un pensador muy dinámico sin embargo considero que su fe es muy escueta,

Yo pienso que a pesar de todo Dios va a ganar la guerra contra el mal, nuestras juventudes están en sus preciosas manos y es necesario dejar sembrada la semilla que un día habrá de germinar.