viernes, 18 de abril de 2008

CAPÍTULO 10: “LA IGLESIA Y EL MUNDO”

Amados Hermanos:

A nombre de la hermana Edna, sólo para que publiquemos nuestras tareas.

¡Dios les bendiga!

LA IGLESIA Y EL MUNDO
Cap. 10

…Quizà el mayor de esos dos peligros es que la iglesia procure rehacer la fe de tal manera que socave su integridad y sea irreconocible a sus heraldos originales. – John Stott

La iglesia debe ser ejemplo de gracia y amor en el mundo. Su postura transformacional debe ser de sal y luz, de participación en vez de aislamiento. La invitación cristiana a la fe es radicalmente contraria a la cultura.

· Tomemos en cuenta que ese ejemplo sólo puede ser dado desde la vida misma de Cristo, (…Porque separados de mi nada podéis hacer Jn. 15:5) la cual nos fue dada por gracia por medio de la fe. Que esa postura transformacional es más que eso, es una realidad para todo aquel que ha creído el evangelio de nuestro Señor Jesucristo. Lo que hemos recibido al creer este evangelio es la Vida del Resucitado la cual tiene toda la capacidad de ser sal y de ser luz. No hay algo que pueda ser hecho desde nosotros mismos, que sea aceptado por Dios.

Cualquier despliegue de poder diferente al del Espíritu Santo, es abominación al evangelio de la gracia.

Ahora bien, mundo y Biblia están en conflicto por naturaleza. En nuestro afán por alcanzar al mundo, si cambiamos las Escrituras diluimos el mensaje. Por otro lado, si no incursionamos en el mundo, permanecemos aislados.
Cualquier despliegue de poder diferente al del Espíritu Santo, es abominación al evangelio de la gracia.

· En primer lugar el asunto del aislamiento, es anitibìblico. La Biblia dice: (…Ni se enciende una luz debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Mt. 5:15) Si el Señor nos llamó para ser sal de la tierra y luz del mundo, no encontraremos sustento bíblico al aislamiento. Es más no encuentro ese lugar sin sabor, ni esa oscuridad en donde la sal a de sazonar y la luz a de alumbrar.
· En segundo lugar, las Escrituras dejarán de serlo mientras haya quien cambie su mensaje, el cual en realidad no puede ser destruido pero que muchas veces es manipulado y cambiado.

Si el evangelio va a ser oído y creído, tiene que vivirse para que otros lo acepten. (Yo diría, que si es oído y creído entonces la vida de Cristo se hará manifiesta cumplir a así su propósito.

La naturaleza contracultural del evangelio.
Nuestra confianza en Cristo debe afectar lo que hacemos y transformar nuestro carácter y acciones. –La pegunta es: ¿Hemos creído en la obra de nuestro Señor Jesucristo tanto que pueda afectar nuestra vida entera?

Jacques Ellul dijo: No puede arrancarse la cruz que está plantada en el corazón de la historia mundial. Puede corromperse pero jamás eliminarse. Sus enemigos pueden minimizar significado pero sigue representado la obra sustitutiva de que Cristo murió en nuestro lugar, la gracia y el perdón que se ofrece a los pecadores. Simboliza todo lo que Dios hizo por nosotros no lo que nosotros podemos hacer para salvarnos.

Los dos mundos de la iglesia.
Claro que no somos del mundo, el Señor oró: …Yo ruego por ellos…sino por los que me diste; porque tuyos son, y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo es mío; y he sido glorificado en ellos…Porque no son del mundo como tampoco, yo soy del mundo. (Jn. 17:9-14). La tensión entre lo transitorio y lo permanente, temporal y eterno, describe las dos esferas mundiales en que se mueve la iglesia.

Respecto a la lista de cualidades que el evangélico contemporáneo que quiere influir en el mundo, debe tomar en cuenta…

No será posible cumplirlas desde una manera equivocada de creer el evangelio. Y se está en esa posición desde el momento en el que se busca combinar mundo con Biblia, y carne con espíritu. Me parece de suma importancia que tengamos claro quienes somos ahora, si es que hemos creído en esa obra sustitutiva de Cristo en nuestro favor. Todo lo que podamos hacer alejados de esta realidad es totalmente vano.

Nuestros tiempos no son únicos. Siempre ha habido una batalla entre las fuerzas de las tinieblas y las de la luz. Sólo una solución espiritual sanará el daño: Aplicar a las heridas humanas, las múltiples virtudes de la Vida de Cristo que se manifiestan sin duda en todo aquel que cree. (Gal. 2:20).

Edna Ortño Tenorio.
24-Abril-2008.

5 comentarios:

Hno. César Ramos dijo...

Seminario Teológico Bautista Mexicano. Campus “Horeb”
Materia: Naturaleza y misión de la iglesia I
Profesor: Pastor Rafael Pola Baca
Alumno: Hno. César Roberto Ramos Gutiérrez

Reporte de lectura
Libro: “La iglesia”
Autor: Ed Hayes
Editorial: ELA

RESUMEN DEL CAPÍTULO 10: “LA IGLESIA Y EL MUNDO”

La iglesia tiene que penetrar en el entorno cultural del mundo para demostrar el amor de Dios y la gracia salvadora de nuestro Señor Jesucristo. Debe mostrar genuina humildad. Nuestra práctica de fe tiene que reflejar nuestra profesión de fe.

LA NATURALEZA CONTRACULTURAL DEL EVANGELIO

Es esencial declarar la verdad bíblica de una manera inequívoca. Somos dueños de un núcleo inalterable de verdades que se rehúsan a ser tergiversadas por el entorno, las presuposiciones filosóficas o el subjetivismo de las experiencias. Nuestra confianza en Cristo debe afectar lo que hacemos y transformar nuestro carácter y acciones. La fe radical tiene dimensiones intelectuales, morales, sociales, y políticas globales.

Los dos mundos de la iglesia

La tensión entre lo transitorio y lo permanente, temporal y eterno, describa las dos esferas mundiales en que se mueva la iglesia. El amor legítimo por el mundo, sus habitantes y el orden mundial creado, aunque caído, debe impulsar a la iglesia a edificar puentes entre los dos mundos en que vive, uno celestial y otro terrenal, sin ceder ni un ápice a la maldad. Las enseñanzas del monaquismo han sido rechazadas por la mayoría de los protestantes, aunque los escritos de místicos y monjes han ejercido gran influencia sobre lo pietistas y algunos evangélicos. Con el transcurso de los años surgieron varias formas de pacifismo quietismo y pietismo. Aunque en la práctica es imposible “aislarse” totalmente del mundo, aún persisten los conceptos separatistas. A finales del siglo XIX y principios del siglo XX, apareció la más reciente y dañina postura que refleja la actitud de la iglesia hacia el mundo. El modernismo, que tiene raíces en el racionalismo alemán y en existencialismo europeo. Según el modernismo, desprovista de bases objetivas para enunciar la verdad, ésta queda como otra institución humana en el vasto mar de otras que carecen de propósito. El modernismo y su sucesor, la postmodernidad, eliminan toda esperanza de dar significancia y esperanza a nuestro mundo. Abandonada al subjetivismo sin propósito y al relativismo moral, la sociedad se ve amenazada constantemente por el nihilismo, la muerte de todas las ideas. Cuando la iglesia adoptó al mundo, los reyes lograron aprobación y los colonos y capitalistas corruptos fueron supuestamente bendecidos, porque se dio por sentado que sus riquezas eran señal de bendición divina. El evangelio es la norma por la cual el mundo es juzgado, excepto cuando el mensaje se moldea para conformarse a cada pensamiento novedoso con el fin de ser relevante. Tratar de borrar las diferencias entre las Escrituras y el mundo siempre resulta en perjuicio para la iglesia.

La triple conversión del cristiano

Los cristianos necesitan tres conversiones: una dejando el mundo por Cristo por medio del arrepentimiento, la segunda entregándose a la iglesia y la tercera volviendo al mundo por medio del testimonio. Nuestra atracción a la iglesia debe basarse en nuestra relación con Cristo, y no sólo con la clase social de sus miembros.la conversión hacia el mundo, la tercera “conversión” cristiana, es un concepto difícil de entender, pero su fin es la obra misionera. De ninguna manera significa adaptarse a la mundanalidad. La Biblia enseña que debemos involucrarnos con el mundo, dando testimonio de la gracia salvadora que viene de Dios. Si no hay misión al mundo, no tiene sentido poner el título de iglesia a ninguna congregación. Por ser agentes de la reconciliación, hemos de aceptar la verdad bíblica de que el mundo tiene que reconciliarse con Dios, no la iglesia con el mundo. La señal de la presencia cristiana en el mundo es su dependencia del poder divino.

Reencuentro con la separación cristiana

Es preciso distinguir entre el fundamentalismo cultural y doctrinal. El primero es una aberración y el segundo es esencial para comprender la verdad bíblica. La disensión, desunión y división proceden de nuestra naturaleza caída y pecaminosa. La solución a este problema es sencilla y a la vez compleja. Es simple porque la luz y las tinieblas no se mezclan. Los hijos de Dios deben separarse de toda forma de maldad. Las batallas culturales que libramos son tan reales hoy como lo han sido en cualquier época de la historia. Tanto la iglesia como el Espíritu están en el mundo para detener la maldad, templar pasiones, hacer paz y denunciar toda mala obra. Proclamar que no hay condenación para los que están en Cristo Jesús en verdad son buenas nuevas. La teología cristiana toma en serio la tarea de comprender la cultura a la que llegó nuestro Salvador y también a la que la iglesia debe ir para desempeñar su labor misionera. Cristo es la esperanza del mundo y Él nos exhorta a aguardar pacientemente hasta que le esperanza se convierta en realidad. Mientras tanto, debemos ocupar la tierra hasta que Él venga. Ante esa profunda verdad, los primeros cristianos exclamaban “Maranata”.

METÁFORAS BÍBLICAS PARA EL TESTIMONIO CRISTIANO EN EL MUNDO

La Biblia describe a la iglesia en el mundo como sal y luz.

La sal

Jesús dice que sus seguidores son como sal. Ser sal en la tierra es privilegio de cada creyente. Además, la iglesia como cuerpo puede ejercer la influencia en la cultura. Así como el evangelio no puede existir sin sal, así necesita la influencia del evangelio. La poderosa metáfora de sal es útil para describir la benéfica presencia de la iglesia en el mundo.

La luz

La luz siempre ha representado la presencia de Dios, quien es Luz. Jesús usó esa metáfora para describir la relación entre los cristianos y el mundo. El Señor manifestó su Luz en el mundo, tanto en la creación original, como en la nueva creación. Como la Luz disipa las tinieblas, cuando la Luz verdadera vino al mundo, las tinieblas no pudieron extinguirla. Jesús invitó a los que le seguían a ser “hijos de luz”. Ser luz en el mundo significa llamara a la gente a la luz. Los que tienen “el entendimiento entenebrecido, ajenos a la vida de Dios”, necesitan de la brillante Luz de la verdad divina.

LA VIVENCIA CRISTIANA EN SU CONTEXTO CULTURAL

Los cristianos deben ser anuncios vivos de la fe. El llamado a vivir en santidad se da en el contexto de saber que la piedad se manifiesta, no en el sentido farisaico de atraer la atención sobre uno mismo, sino en la forma en que nuestra vida impresiona a los incrédulos. El evangélico contemporáneo que quiere influir en el mundo debe tomar en cuenta las siguientes cualidades esenciales para determinar su estilo de vida: Ser irreprensibles y sin mancha, Hacer buenas obras, No vengarse, Mantener la buena reputación, Ser manso, Amar, Ser misericordioso, Ser pacificador y Buscar la unidad.

EL MUNDO DE HOY, ¿RETO O AMENAZA?

El desafío para la iglesia se inmenso. El evangelismo ha llevado a una encrucijada. Pero ya había estado ahí antes. Siempre ha habido una batalla entre las fuerzas de las tinieblas y las de la luz. Si la iglesia va donde el dolor es más grande y demuestra que Dios puede quitarlo, entonces se validad las credenciales cristianas y el mensaje puede ser aceptado. Sólo una solución espiritual sanará el daño. Cuando la fe que se vive en las calles, que se demuestra en el lugar de trabajo, que confronta la mente secular, se combina con el amor y la esperanza produce una tríada vencedora. La fe, la esperanza y el amor.

THE END

Anónimo dijo...

SEMINARIO TEOLOGICO BAUTISTA CAMPUS HOREB

MATERIA: Naturaleza y Misión de la Iglesia
TAREA: Resumen del libro LA IGLESIA EL CUERPO DE CRISTO HOY
PROFESOR: Rafael Pola Baca
ALUMNO: Eleazar González García
LECCION 10 LA IGLESIA Y EL MUNDO

La iglesia debe ser ejemplo de gracia y amor en el mundo. Su postura transformacional debe de ser de sal y luz, de participación en lugar de aislamiento.
En nuestro afán por alcanzar al mundo, si cambiamos las Escrituras, diluimos el mensaje. Si no incursionamos en el mundo, permanecemos aislados, se debe recordar que el cristianismo no es un movimiento aislacionista. La iglesia tiene que penetrar en su entorno cultural para demostrar el amor de Dios y la gracia salvadora de nuestro Señor Jesucristo.
Como semilla sembrada en tierra fértil, la iglesia tiene que morir para poder manifestar vida nueva.

LA NATURALEZA CONTRACULTURAL DEL EVANGELIO

Es difícil que una persona se aparte de su cosmovisión y acepte la veracidad de las Escrituras.
El cristianismo transformó radicalmente a sus primeros adeptos, fueron hechos uno en Cristo, esa unidad es más que teología; trasciende las fronteras nacionales, étnicas, raciales y de género. La gracia y el poder que se ofrece a los pecadores simboliza todo lo que Dios hizo por nosotros, no lo que nosotros podemos hacer para salvarnos. Para el mundo es locura, pero por los llamados por Dios, la cruz es poder y sabiduría divina.

Los dos mundos de la iglesia
¿Cómo puede la iglesia separarse del mundo y a la vez estar activa en él?. Jesús expresa de manera especial la tensión entre las realidades cristianas de estar en el mundo y no ser del mundo. Les dijo: “Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.
Desde el punto de vista del Nuevo Testamento, el mundo representa la vida organizada de toda la creación de Dios. La palabra griega kosmos no se refiere sólo creado, sino también a toda la sociedad humana que se opone a Dios.
La tensión entre lo transitorio y lo permanente, temporal y eterno, describe las dos esferas mundiales en que se mueve la iglesia.
La historia relata las diferentes formas en que la iglesia ha interpretado su vivir en el mundo. La forma más temprana y que más se ha prolongado para escapar o aislarse del mundo fue el monarquismo. Los monjes consideraban que el mundo era malo por naturaleza, por ello practicaban el ascetismo y otras maneras de privación. Una recomendaba la vida de ermitaño y la otra la comunal. Ambas eran monásticas, célibes (celibato), tomaban votos de pobreza y tenían su enfoque en la contemplación y la oración. En general, sus enseñanzas básicas han sido rechazadas por la mayoría se los protestantes.
Aunque en la práctica es imposible aislarse totalmente del mundo, aún persisten los conceptos separatistas.
A finales del siglo XIX y principios del XX, apareció la más reciente y dañina postura que refleja la actitud de la iglesia hacia el mundo. El modernismo, que tiene raíces en el racionalismo alemán y el existencialismo europeo.
Siguieron otros con nociones radicales, incluyendo a los que sostenían la idea de que Dios había muerto. Asumían que el concepto de Dios ya no era útil para explicar cómo la humanidad ordenar su vida, darle significado y explicar su destino.
La iglesia queda impotente para enfrentar el cosmos, que permanece bajo el dominio satánico. Según el modernismo, desprovista de bases objetivas para enunciar la verdad, ésta queda como otra institución humana en el vasto mar de otras que carecen de propósito.
El intento de dar mayor valor a los logros humanos y progresos mundanos es contrario a la doctrina bíblica de la justificación por fe en la obra expiatoria de Cristo en la cruz.

La triple conversión del cristiano
Fue Oscar Cullmann quien por primera vez plantó el concepto de que los cristianos necesitan tres conversiones:
1.- Dejando el mundo por Cristo por medio del arrepentimiento.
2.- Entregándose a la iglesia
3.- Volviendo al mundo por medio del testimonio.
Pero no han tenido tanto éxito respecto al significado de la conversión hacia la iglesia.
Muchos se resisten a ir a la iglesia por deber, prefieren reunirse en grupos homogéneos para reforzar sus propios valores culturales.
Cristo nos llama para sí, y por consiguiente para su iglesia.
Si no hay misión en el mundo, no tiene sentido poner el título de iglesia a ninguna congregación.
Hemos de aceptar la verdad bíblica de que el mundo tiene que reconciliarse con Dios, no la iglesia con el mundo. La gente no regenerada es esclava del pecado, vive sin esperanza y sin Dios en el mundo.
A los que afirman que no necesitan de Dios, Cristo o la iglesia, debemos señalarles el camino que lleva a la cruz.
La señal de la presencia cristiana en Edmundo es su dependencia del poder divino.

La disensión, desunión y división proceden de nuestra naturaleza caída y pecaminosa.
La luz y las tinieblas no se mezclan, Los hijos de Dios deben separarse de toda forma de maldad. El mundo, o sea el cosmos está en enemistad con Dios.
Santiago afirmó que la verdadera piedad cristiana consiste en “guardarse sin mancha del mundo” (Santiago 1:27) y Pedro escribió acerca de escapar “de la corrupción que hay en Edmundo a causa de la concupiscencia” (2 Pedro 1:4)
La separación cristiana del mundo es un asunto bastante complejo.
¿Cómo podemos describir la época contemporánea?. Las batallas culturales que libramos son tan reales hoy como lo han sido en cualquier época de la historia. Juan sabía lo que decía cuando escribió:” Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno”.
No fuimos creados para huir de la comunión con los demás, sino para vivir en sociedad compartiendo lo bueno y lo malo. Como seres humanos, tenemos que ayudarnos mutuamente para soportar toda clase de infortunio y la maldición bajo la cual vivimos.
Es verdad que el completo aislamiento del mundo es imposible y hasta contraproducente. Pero eso no exime a los predicadores de nuestras iglesias de advertir contra la mundanalidad. No hacerlo es reprochable, porque no denunciar el pecado es en sí pecado.



METAFORAS BIBLICAS PARA EL TESTIMONIO CRISTIANO EN EL MUNDO
La Biblia describe a la iglesia en el mundo como sal y luz. ¿Qué cosa es más común y necesaria para la vida humana que la sal y tan importante como la luz?

La sal
Jesús dice que sus seguidores son como sal. En los tiempos del Antiguo Testamento, usaban la sal para purificar.
Eliseo se valió de sal para purificar el agua. La sal casi siempre tiene una connotación positiva. Quizá la única excepción sean las palabras de condena de Jesús en Marcos 9:49: “Todos serán salados con fuego”.
La sal se vincula con la gracia. La iglesia como cuerpo puede ejercer influencia en la cultura. Así como el mundo no puede existir sin sal, así necesita la influencia del evangelio.
¿Ha perdido la iglesia su capacidad de sazonar al mundo? Si sigue ofreciendo el mensaje de gracia salvadora, la respuesta es NO. La poderosa metáfora de la sal es útil para describir le benéfica presencia de la iglesia en el mundo.

La luz es la metáfora que más se utiliza para simbolizar la salvación. La luz se vincula con la presencia y bendición de Dios en el mundo.
Juan el bautista recibió el llamado a dar testimonio de la luz.
Juan el evangelista registró fielmente la forma en que el bautista vinculó a la eterna palabra con nuestro Señor. Como la luz disipa las tinieblas, cuando la Luz verdadera vino al mundo, las tinieblas no pudieron extinguirla.
Ser luz en el mundo significa llamar a la gente a la Luz.
La luz pone de manifiesto la oscuridad de la condición pecaminosa del ser humano. Por eso Jesús advirtió que la luz debe resplandecer, no esconderse bajo un almud.
¿ Ha perdido la iglesia la luz? Si su testimonio del evangelio es claro, disponible a todos y no está obstruido, la respuesta es NO.
Nuestras iglesias cristianas se hacen casas de luz sólo cuando se enseña y se vive la Biblia.

LA VIVENCIA CRISTIANA EN SU CONTEXTO CULTURAL

Vivir la vida cristiana no es un asunto privado, sino público. Los cristianos deben ser anuncios vivos de la fe.
No hay ambigüedades en la enseñanza bíblica sobre la manera en que los creyentes deben comportarse en el mundo. Debemos tener cuidado de nuestra manera de vivir.
Alos creyentes filipenses se les dijo: “Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo”.
En el Nuevo Testamento, el llamado a vivir en santidad se da en el contexto de saber que la piedad se manifiesta, no en el sentido farisaico de atraer la atención sobre uno mismo, sino en la forma en que nuestra vida impresiona a los incrédulos.
Varias enseñanzas neotestamentarias específicas de virtud moral son:
1.- Ser irreprensible y sin mancha.
2.- Hacer buenas obras. Pablo animó a los creyentes a hacer bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.
3.- No vengarse. Se prohíbe el desquite en todas sus formas.
4.-Mantener la buena reputación.
5.- Ser manso. La mansedumbre es una virtud externa que debe manifestarse ante todos.
6.- Ser misericordioso.
7.-Ser pacificador. Busca la paz, y síguela.
8.- Buscar la unidad

EL MUNDO DE HOY, ¿RETO O AMENAZA?

El evangelicalismo ha llegado a una encrucijada. Pero ya ha estado ahí antes. Nuestros tiempos no son únicos. Siempre ha habido una batalla entre las fuerzas de las tinieblas y las de la luz.
La distinción entre los cristianos y otras personas no consisten en la ubicación geográfica, idioma o costumbres.
Su enseñanza no fue descubierta por el intelecto o pensamiento de humanos ingeniosos.
Viven y siguen las costumbres locales. Lo que los distingue son sus actitudes.
Son extranjeros en esta tierra, se comportan como ciudadanos rectos y perfectos, según las leyes del estado que habitan; pero se consideran ciudadanos de otro estado, el reino de Dios

FERNANDO RODRIGUEZ dijo...

CAPÍTULO 10

LA IGLESIA Y EL MUNDO

La iglesia debe ser ejemplo de gracia y amor en el mundo.
El Cristianismo no es un movimiento aislacionista, Mundo y Biblia están en conflicto por naturaleza. Por lo tanto la Iglesia debe demostrar genuina humildad, cualquier despliegue diferente al Espíritu Santo es abominación al evangelio de la gracia.

LA NATURALEZA CONTRACULTURAL DEL EVANGELIO
Andar en novedad de vida equivale a tratar a los esclavos despreciados como seres humanos, a los gentiles como conciudadanos, a las mujeres como iguales, dar a Cesar lo que es suyo, y manifestar la fragancia de Cristo.

Nuestra confianza en Cristo debe afectar lo que hacemos y transformar nuestro carácter y acciones.

Los dos mundos de la iglesia

La tensión entre lo transitorio y lo permanente, temporal y eterno, describa las dos esferas mundiales en que se mueva la iglesia.
Howard Marshall afirma El Cristianismo no se niega al mundo, El mundo aun tiene a Dios como su dueño.
El amor legítimo por el mundo, sus habitantes y el orden mundial creado, aunque caído, debe impulsar a la iglesia a edificar puentes entre los dos mundos en que vive, uno celestial y otro terrenal, sin ceder ni un ápice a la maldad.
El monaquismo ha sido rechazado por la mayoría de los protestantes, aunque los escritos de místicos y monjes han ejercido gran influencia sobre lo pietistas y algunos evangélicos. Con el transcurso de los años surgieron varias formas de pacifismo quietismo y pietismo. Aunque en la práctica es imposible “aislarse” totalmente del mundo, aún persisten los conceptos separatistas. A finales del siglo XIX y principios del siglo XX, surge El modernismo, que tiene raíces en el racionalismo alemán y en existencialismo europeo. Según el modernismo, desprovista de bases objetivas para enunciar la verdad, ésta queda como otra institución humana en el vasto mar de otras que carecen de propósito.
Cuando la iglesia adoptó al mundo, los reyes lograron aprobación y los colonos y capitalistas corruptos fueron supuestamente bendecidos, porque se dio por sentado que sus riquezas eran señal de bendición divina. El anuncio de que el mundo era aceptable produjo euforia y se aprobaron los valores humanos en vez de los divinos.
La triple conversión del cristiano

Los cristianos necesitan tres conversiones: una dejando el mundo por Cristo por medio del arrepentimiento, la segunda entregándose a la iglesia y la tercera volviendo al mundo por medio del testimonio.
La idea de la muerte de Dios. En realidad Dios ha estado muerto en muchas Iglesias.
Nuestra atracción a la iglesia debe basarse en nuestra relación con Cristo, y no sólo con la clase social de sus miembros.la conversión hacia el mundo, la tercera “conversión” cristiana, es un concepto difícil de entender, pero su fin es la obra misionera. De ninguna manera significa adaptarse a la mundanalidad. La Biblia enseña que debemos involucrarnos con el mundo, dando testimonio de la gracia salvadora que viene de Dios. Si no hay misión al mundo, no tiene sentido poner el título de Iglesia a ninguna congregación.
Por ser agentes de la reconciliación, hemos de aceptar la verdad bíblica de que el mundo tiene que reconciliarse con Dios, no la iglesia con el mundo. La gente no regenerada es esclava del pecado vive sin esperanza y sin Dios en el mundo.

Reencuentro con la separación cristiana
El fundamentalismo cultural y doctrinal. El primero es una aberración y el segundo es esencial para comprender la verdad bíblica. La disensión, desunión y división proceden de nuestra naturaleza caída y pecaminosa. La luz y las tinieblas no se mezclan. Los hijos de Dios deben separarse de toda forma de maldad. El KOSMOS esta enemistado con Dios
Las batallas culturales que libramos son tan reales hoy como lo han sido en cualquier época de la historia. Juan sabia lo que decía cuando escribió Sabemos que somos de Dios y el mundo entero esta bajo el maligno.
Tanto la iglesia como el Espíritu están en el mundo para detener la maldad, templar pasiones, hacer paz y denunciar toda mala obra. Proclamar que no hay condenación para los que están en Cristo Jesús en verdad son buenas nuevas. Ante esa profunda verdad, los primeros cristianos exclamaban “Maranata”.

METÁFORAS BÍBLICAS PARA EL TESTIMONIO CRISTIANO EN EL MUNDO

La Biblia describe a la iglesia en el mundo como sal y luz.

La sal

Jesús dice que sus seguidores son como sal. Ser sal en la tierra es privilegio de cada creyente.
La luz

La luz siempre ha representado la presencia de Dios, quien es Luz. Jesús usó esa metáfora para describir la relación entre los cristianos y el mundo. La Luz disipa las tinieblas, cuando la Luz verdadera vino al mundo, las tinieblas no pudieron extinguirla. Jesús invitó a los que le seguían a ser “hijos de luz”. Ser luz en el mundo significa llamara a la gente a la luz. Los que tienen “el entendimiento entenebrecido, ajenos a la vida de Dios”, necesitan de la brillante Luz de la verdad divina.

LA VIVENCIA CRISTIANA EN SU CONTEXTO CULTURAL
Vivir la vida Cristiana no es un asunto privado si no publico

Los cristianos deben ser anuncios vivos de la fe. El llamado a vivir en santidad se da en el contexto de saber que la piedad se manifiesta, no en el sentido farisaico de atraer la atención sobre uno mismo, sino en la forma en que nuestra vida impresiona a los incrédulos. El evangélico debe determinar su estilo de vida: Ser irreprensibles y sin mancha, Hacer buenas obras, No vengarse, Mantener la buena reputación, Ser manso, Amar, Ser misericordioso, Ser pacificador y Buscar la unidad.

EL MUNDO DE HOY, ¿RETO O AMENAZA?

La distinción entre los cristianos y otras personas no consiste en la ubicación geográfica, idioma o costumbres. Los cristianos no viven en casas especiales ni están aislados. Su enseñanza no fue descubierta por el intelecto o pensamientos de humanos Ingeniosos y no apoya la doctrina humana.
Lo que los distingue son sus actitudes, viven en cualquier lugar y se consideran peregrinos son ciudadanos de otro mundo SOMOS EXTATERRESTRES HABITAREMOS EN EL REINO DE DIOS.
TAN TAN

carlos monjaras m dijo...

Materia: Naturaleza y Misión de la iglesia
Profesor: Rafael Pola Baca
Alumno: Carlos Monjaras Mirón
Tarea: Resumen del libro la iglesia el cuerpo de Cristo hoy
CAPITULO 10 LA IGLESIA Y EL MUNDO

La iglesia debe ser ejemplo de gracia y amor en el mundo. Su postura transformacional debe ser de sal y luz, de participación en vez de aislamiento. La invitación cristiana a la fe es radicalmente contraria a la cultura, no obstante contrasta con dos extremos: la postura que dice que la iglesia es enemiga del mundo y la que alaba el presente orden mundial.

LA NATURALEZA CONTRACULTURAL DEL EVANGELIO
Es difícil que una persona se aparte de su cosmovisión y acepte la veracidad de las Escrituras. Sin embargo, es esencial declarar la verdad bíblica de una manera inequívoca. Somos dueños de un núcleo inalterable de verdades que se rehúsan a ser tergiversadas por el entorno, las presuposiciones filosóficas o el subjetivismo de las experiencias. Nuestra confianza en Cristo debe afectar lo que hacemos y transformar nuestro carácter y acciones.

Los dos mundos de la iglesia
¿Cómo puede la iglesia separarse del mundo y a la vez estar activa en él? Jesús intercedió al Padre por los discípulos “que del mundo me diste” (Juan 17:5). Juan 17:13-19 expresan de manera especial la tensión entre las realidades cristianas de estar “en el mundo” y no ser “del mundo”.
Desde el punto de vista del Nuevo Testamento, el mundo representa la vida organizada de toda la creación de Dios. La palabra Cosmos no se refiere sólo al universo creado, sino también a toda la sociedad humana que se opone a Dios. 1 Juan 2:15 contiene la advertencia de no amar al mundo, es decir, a la pecaminosidad de la sociedad humana.
La historia relata las diferentes formas en que la iglesia ha interpretado su vivir en el mundo. La forma más temprana y que más se ha prolongado para escapar o aislarse del mundo fue el monaquismo.
Otra postura respecto al mundo ejemplifican los anabaptistas de Europa del s. XVI. Sus enemigos los llamaban anabaptistas (“los que vuelven a bautizar”) porque se oponían al bautismo infantil y lo practicaban de nuevo en los adultos que en su infancia habían sido bautizados por rociamiento. Surgieron en Suiza y sus descendientes son los menonitas, huteritas y moravos. En su intento por purificar la iglesia, los bautistas ingleses adoptaron enseñanzas anabaptistas. Algunos de ellos aceptaron su postura antigubernamental debido a sus conceptos de igualdad social, autonomía de la congregación y una iglesia formada por creyentes separada del estado.
Siguieron otros con nociones radicales, incluyendo a los que sostenían la idea de que Dios había muerto. Asumían que el concepto de Dios ya no era útil para explicar como la humanidad debía ordenar su vida, darle significado y explicar su destino. Esta cosmovisión niega la historicidad de Jesús, la fe cristiana histórica y el papel de la iglesia como agente divinamente establecido para proclamar el evangelio al mundo.
Es trágica la pérdida del sentido de misión. El modernismo y su sucesor, la postmodernidad, eliminan toda esperanza de dar significancia y esperanza a nuestro mundo.
Es obvio que el intento de dar mayor valor a los logros humanos y progresos mundanos es contrario a la doctrina bíblica.

La triple conversión del cristiano
Fue Oscar Cullmann quien por primera vez plantó el concepto de que los cristianos necesitan tres conversiones: Una dejando al mundo por Cristo por medio del arrepentimiento, la segunda entregándose a la iglesia y la tercera volviendo al mundo por medio del testimonio.
Los evangélicos han tenido bastante éxito al anunciar las buenas nuevas del nuevo nacimiento. Pero no han tenido tanto éxito respecto al significado de la conversión hacia la iglesia porque prefieren personalizar la fe e ignorar sus dimensiones corporativas.
Cristo nos llama para sí, y por ende para su iglesia. Nos invita a ser no, aun con los que son socialmente diferentes a nosotros. La iglesia debe ejemplificar su misión en su disposición a asimilar personas de diversos trasfondos. Nuestra atracción a la iglesia debe basarse en nuestra relación con Cristo. La conversión hacia el mundo, al tercera “conversión” cristiana es un concepto difícil de entender, pero su fin es la obra misionera. De ninguna manera significa adaptarse a la mundanalidad.
La Biblia enseña que debemos involucrarnos con el mundo, dando testimonio de la gracia salvadora que viene de Dios. Si no hay misión al mundo, no tiene sentido poner el título de iglesia a ninguna congregación.

Reencuentro con la separación cristiana
La disensión, desunión y división proceden de nuestra naturaleza caída y pecaminosa. Santiago 4:1. Ante los abusos manifiestos de cristianos peleando entre sí, tenemos que preguntamos, ¿es correcto que discutamos la enseñanza bíblica de la separación del mundo? La solución a este problema es sencilla y a la vez compleja. Es simple porque la luz y las tinieblas no se mezclan. Los hijos de Dios deben separarse de toda forma de maldad. E mundo, es decir, el kosmos descrito en 1 Juan 2:15-17, está en enemistad con Dios.
Tanto la iglesia como el Espíritu están en el mundo para detener la maldad, templar pasiones, hacer la paz y denunciar toda mala obra. Es verdad que el completo aislamiento del mundo es imposible y hasta contraproducente. También necesita saber que el cristianismo bíblico es la única fe que proporciona una respuesta adecuada al problema de la culpabilidad.

METAFORAS BÍBLICAS PARA EL TESTIMONIO CRISTIANO EN EL MUNDO
La Biblia describe a la iglesia en el mundo como sal y luz. Por medio de esas excelentes imágenes, la verdad divina se expresa en gráficos términos cotidianos. ¿Qué cosa es más común y necesaria para la vida humana que la sal y tan importante como la luz?
La sal
Jesús dice que sus seguidores son como sal (Mateo 5:13). En la época romana la sal tenía tanto valor comercial que su precio de venta incluía un impuesto. El testimonio cristiano, como la sal sale del salero, debe penetrar en nuestro mundo.
En Colosenses 4:6 la sal se vincula con la gracia. A los creyentes se les exhorta a que su palabra sea “siempre con gracia” sazonada con sal”. ¿Ha perdido la iglesia su capacidad de sazonar al mundo? Si sigue ofreciendo el mensaje de gracia salvadora, la respuesta es “no” La poderosa metáfora de la sal es útil para describir la benéfica presencia de la iglesia en el mundo.

La luz
La luz siempre ha representado la presencia de Dios, quien es luz (1 Juan 1:5) Jesús usó esa metáfora para describir la relación entre los cristianos y el mundo
La luz es la metáfora que más se utiliza para simbolizar la salvación. La luz se vincula con la presencia y bendición de Dios en el mundo.
Juan el bautista recibió el llamado a dar testimonio de la luz.
Juan el bautista recibió el llamado a dar testimonio de la luz.
Juan el evangelista registró fielmente la forma en que el bautista vinculó a la eterna palabra con nuestro Señor. Como la luz disipa las tinieblas, cuando la Luz verdadera vino al mundo, las tinieblas no pudieron extinguirla.
En contraste, la luz pone de manifiesto la oscuridad de la condición pecaminosa del ser humano. Por ello, Jesús advirtió que la luz debe resplandecer, no esconderse bajo un almud.
¿Ha perdido la iglesia su luz? Si su testimonio del evangelio es claro, disponible a todos y no está obstruido, la respuesta es “no”

LA VIVENCIA CRISTIANA EN SU CONTEXTO CULTURAL
Vivir la vida cristiana no es un asunto privado, sino público. Los cristianos deben ser anuncios vivos de la fe.
No hay ambigüedades en la enseñanza bíblica sobre la manera en que los creyentes deben comportarse en el mundo.
En el Nuevo Testamento, el llamado a vivir en santidad se da en el contexto de saber que la piedad se manifiesta, no en el sentido farisaico de atraer la atención sobre uno mismo, sino en la forma en que nuestra vida impresiona a los incrédulos.
Varias enseñanzas neotestamentarias específicas de virtud moral son:
1.- Ser irreprensible y sin mancha. (Fil. 2:14-16)
2.- Hacer buenas obras. Pablo animó a los creyentes a hacer bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe. (1 Pedro 2:12)
3.- No vengarse. Se prohíbe el desquite en todas sus formas. (1 Tesalonicenses 5:15)
4.-Manifestar la buena reputación. (1 Timoteo 3:7)
5.- Ser manso. (Tito 3:2)
6.- Ser misericordioso.
7.-Ser pacificador. Busca la paz, y síguela. (Salmos 34:14)
8.- Buscar la unidad


EL MUNDO DE HOY, ¿RETO O AMENAZA?
El evangelicalismo ha llegado a una encrucijada. Pero ya ha estado ahí antes. Nuestros tiempos no son únicos. Siempre ha habido una batalla entre las fuerzas de las tinieblas y las de la luz.
La distinción entre los cristianos y otras personas no consisten en la ubicación geográfica, idioma o costumbres. Los cristianos no viven en casas especiales o en ciertas partes de las ciudades, no usan dialecto extraño, ni tienen costumbres extraordinarias. Su enseñanza no fue descubierta por el intelecto o pensamiento de humanos ingeniosos, y no apoya la doctrina humana. Dondequiera que viven siguen las costumbres locales, comen los mismos alimentos que gente del lugar, habitan encasa ordinarias y visten la misma ropa que sus vecinos. Lo que los distingue son sus actitudes. Tienen su residencia en la tierra donde nacieron, pero no se consideran dueños, sino peregrinos. Son extranjeros en esta tierra. Para ellos cada país foráneo es como su tierra natal cada país natal como una tierra foránea. Se comportan como ciudadanos rectos y perfectos, según las leyes del estado que habitan; pero se consideran ciudadanos de otro estado, el reino de Dios.

omar martinez dijo...

LA IGLESIA Y EL MUNDO
La iglesia debe ser ejemplo de gracia y amor en el mundo. La iglesia tiene que penetrar en su entorno cultural para demostrar el amor de Dios y la gracia salvadora de nuestro Señor Jesucristo.

LA IGLESIA CONTRACULTURAL DEL EVANGELIO. Es difícil que una persona se aparte de su cosmovisión y acepte la veracidad de las Escrituras. Sin embargo, es esencial declarar la verdad bíblica de una manera inequívoca.
Los dos mundos de la iglesia. Desde el punto de vista del Nuevo Testamento, el mundo representa la vida organizada de toda creación de Dios. La historia relata las diferentes formas en que la iglesia ha interpretado su vivir en el mundo.
La triple conversión del cristiano. La iglesia debe ejemplificar su misión en su disposición a asimilar personas de diversos trasfondos. La conversión hacia el mundo, la tercera conversión cristiana, es un concepto difícil de entender, pero su fin es la obra misionera. De ninguna manera significa adaptarse a la mundanidad.
Reencuentro con la separación cristiana. Los hijos de Dios deben separarse de toda forma de maldad. Tanto la iglesia como el Espíritu están en el mundo para detener la maldad, templar pasiones, hacer la paz y denunciar toda mala obra. Estar en el mundo sin ser de él es difícil, pero no es imposible porque tenemos la presencia y ayuda de Dios. Aunque existen tensiones entre el mundo y la Biblia, entre andar en el Espíritu y no según la carne, no quiere decir que el cristiano necesite adoptar el dualismo.
METÁFORAS BÍBLICAS PARA EL TESTIMONIO CRISTIANO DEL MUNDO
La Biblia describe a la iglesia en el mundo como sal y luz.
La sal. Ser la sal de la tierra es privilegio de cada creyente. Además, la iglesia como cuerpo puede ejercer influencia en la cultura.
La luz. La luz siempre ha representado la presencia de Dios, quien es luz (1 Juan 1:5). La luz es la metáfora que más se utiliza para simbolizar la salvación. Los cristianos deben ser luminares que esparcen la luz del evangelio en el mundo entenebrecido por el pecado. Nuestras iglesias cristianas se hacen casas de luz sólo cuando se enseña y se vive la Biblia.
LA VIVENCIA CRISTIANA EN SU CONTEXTO CULTURAL
Vivir la vida cristiana no es un asunto privado, sino público. Los cristianos deben ser anuncios vivos de la fe. El evangelio contemporáneo que quiere influir en el mundo debe tomar en cuenta las siguientes cualidades esenciales para determinar su estilo de vida.
1. Ser irreprensible y sin mancha (Filipenses 2: 14-16).
2. hacer buenas obras (1 Pedro 2: 12).
3. No vengarse (1 Tes. 5: 15).
4. Mantener la buena reputación (1 Tim. 3: 7).
5. Ser manso (Tito 3:2).
6. Amar (Santiago 2: 8).
7. Ser misericordioso (Lucas 6: 36).
8. Ser pacificador (Salmos 34: 14).
9. Buscar la unidad (Juan 17: 21, 23).
EL MUNDO DE HOY, ¿RETO O AMENAZA?
El desafío para la iglesia es inmenso. El evangelicalismo ha llegado a una encrucijada. Si la iglesia va donde el dolor es más grande y demuestra que Dios puede quitarlo, entonces se validan las credenciales cristianas y el mensaje puede ser aceptado.